Previa NBA 2026-27: New York Knicks | La tacañería de James Dolan

Los Knicks afrontan la nueva temporada como vigentes campeones de la NBA. Quién nos lo iba a decir tras navegar más de 50 años por el desierto.

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Por Jorge Roche

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En la madrugada del 14 de junio los Knicks de Nueva York echaron por tierra una maldición que les perseguía durante más de medio siglo.

53 años después levantaron el tercer título de su historia al barrer a los San Antonio Spurs en las Finales por 4-1.

El equipo capitaneado por Jalen Brunson tocaba el cielo tras imponerse en el quinto y definitivo partidos por 94-90 donde literalmente se merendó a los tejanos con 45 puntos.

Los Knicks de Mike Brown demostraron un carácter increíble desde que se vieran contra las cuerdas en la primera ronda ante Atlanta.

Desde ahí solo hicieron que ir hacia arriba con un Karl Anthony-Towns como eje central de su juego y con un Brunson especialmente liberado que demostró por qué es uno de los mejores jugadores al clutch de la NBA.

Sus Finales, merecidísimo MVP para él, fueron una auténtica locura con actuaciones que quedarán para la historia.

45 puntos en el definitivo quinto choque; 30 puntos en el Game 1; 32 puntos en el Game 3; y 36 puntos en el Game 4.

Doble ganador de la NCAA, ganador y MVP de la Copa NBA, y ahora también campeón de la NBA y MVP de las Finales.

Si Brunson no se merece la primera estatua alrededor del Madison Square Garden, de verdad que se me ocurren muy pocos jugadores de su historia.

Ahora mismo comparte club con los mismísimos Walt Frazier y Willis Reed. Sin ningún tipo de complejo.

Cabe destacar que, con sus 45 puntos del quinto encuentro, se convirtió en el Knick máximo anotador de la historia al superar los 38 puntos de Reed en las Finales de 1970.

Hay tantas cosas que contar. Hay tantas cosas que analizar que quizás se me escapen algunas. Pero me vais a perdonar por afirmar que este el año de los Knicks, el cual sus aficionados deberían disfrutar con ahínco y lucir sus colores con orgullo.

Porque si durante estos últimos 50 años han demostrado siempre una ilusión desmesurada, esta próxima temporada 2026-27 no lo será menos pese a la tacañería de James Dolan, que así he decidido titular esta previa. Ni más, ni menos.

Porque a todos nos dolió la salida de Mitchell Robinson este verano. Y encima a un rival directo como los Celtics. Fue ver a Mitch vestido de verde y se me rompió el alma.

No sabemos a ciencia cierta qué ha ocurrido aquí. Como son los números de los Knicks. Por qué James Dolan decidió no superar el maldito Segundo Apron cuando lo tenía todo para triunfar.

Suponemos que caprichos de un propietario que todavía se plantea celebrar el título en la Casa Blanca cuando nadie antes lo ha hecho durante el mandato de Donald Trump. Al fin y al cabo son amigos, y al fin y al cabo nos costó el Game 3 contra los Spurs siendo una auténtica distracción para todos.

Como caprichos serán las entradas del próximo 20 de octubre donde los precios literalmente se han disparado y si quieres ver la ceremonia del anillo tendrás que preparar nada menos que 1.000 dólares en la reventa (y en el gallinero).

New York Knicks 2026-27

Así encaran la temporada

Los Knicks, con la excepción del caso Mitch, han protagonizado un verano lo suficientemente satisfactorio donde han logrado retener a prácticamente toda su columna vertebral.

Siguen a bordo José Alvarado, Landry Shamet, Jordan Clarkson y el joven Mohamed Diawara.

Además, por el camino han sumado la experiencia de un hambriento Andre Drummond, que tendrá la difícil papeleta de sustituir a Robinson, y a última hora se han colado dos fichajes que pueden resultar bastante interesantes.

Estamos hablando de recuperar a dos casos que parecían perdidos para la liga: Bruce Brown y James Wiseman.

De éste último cuentan que ha causado una grata impresión a Mike Brown y que podría llevarse el décimo quinto puesto en plantilla, no sin antes despedir a un jugador. ¿Hola Dadiet?

Eso sí, seguimos muy pendientes del mercado neoyorquino, ya que, se encuentran en la cuerda floja los casos de Miles McBride y del francés Dadiet.

McBride no ha ocultado su descontento por no conseguir la renovación, pero casos como los de Alvarado y Shamet han tenido una mayor prioridad para Leon Rose.

En definitiva. Que los Knicks se encuentran unos pocos dólares por debajo del Segundo Apron para evitar que James Dolan pague una gran multa.

Pero a mí lo que verdaderamente me explota el cerebro es que ha sobrepagado a jugadores y entrenadores durante estos últimos 30 años, y ahora que por fin ha conseguido reunir a un equipo campeón, no ha tenido los suficientes huev*s como para soltar la pasta.

«Show me the money» (Jerry Maguire).

El héroe que Gotham necesitaba

En todas las grandes ciudades siempre se ha necesitado de un héroe como para alcanzar la gloria.

Y en Gotham, es decir, en Nueva York, un señor llamado Leon Rose activó las palancas necesarias como para encontrarlo en Jalen Brunson.

Brunson ha trabajado con ahínco desde que firmara por los Knicks allá por 2022, y desde entonces, ya sea como una estrella de perfil bajo o qué sé yo, ha conseguido librar las batallas más duras que yo recuerde.

Y cabe recordar que portar el Nueva York en el pecho no ha sido para todo el mundo, y esta franquicia ha sido una auténtica máquina de triturar jugadores

Porque hoy en día nos podemos acordar de los sonoros fracasos que fueron Bernard King, Stephon Marbury o más recientemente Carmelo Anthony o Amar’e Stoudemire.

Con Stoudemire siempre le guardaré un gran cariño, ya que, fue la primera estrella que quiso venir aquí.

STAT abrió la veda, y a él le siguieron muchos otros. Como Brunson; como KAT; como Anunoby o como Josh Hart.

Los Knicks llevan siendo el hazmerreír de la NBA durante mucho tiempo, y STAT les colocó de nuevo en el mapa de la NBA.

«The Knicks are back«, dijo en su presentación frente al Madison Square Garden. Recuerdo esas palabras. Las recuerdo de verdad como si fueran ayer. Y recuerdo que nos instauró una esperanza hasta la fecha desconocida para sus seguidores.

Stoudemire, Gallinari, Wilson Chandler, Raymond Felton y Landry Fields. Ahí es nada.

Y bueno, a lo que iba que me lío recordando historia de abuelo de pueblo. Brunson ha sido la estrella indicada. El jugador indicado para liderar este proyecto hacia lo más alto.

Se ha rodeado de sus amigos de Villanova. Y ha triunfado. Siempre con una sonrisa. Siempre con buena actitud. Amigo de sus amigos y un verdadero capitán tanto dentro como fuera del parqué.

Su contrato y su dinero lo dicen todo. Tomó el camino del éxito por el bien de todos. Para que pudiera renovar Anunoby. Para que pudiera venir Mikal Bridges. Y la moneda salió cara (gracias a Dios).

Sus promedios como Knickerbocker son de auténtica leyenda:

  • 26,3 puntos.
  • 6,8 asistencias.
  • 3,4 rebotes.
  • 48% en tiros de campo.
  • 38% en triples.
  • 284 encuentros disputados.

El futuro de Towns en el aire

¿El futuro de Towns puede ser una distracción? Efectivamente.

Según hemos podido averiguar estas últimas semanas, los Knicks se encuentran negociando el futuro del pívot dominicano. Que, salvo sorpresa mayúsculas, ambas partes están bastante lejos de alcanzar un acuerdo.

Los Knicks le proponen una oferta por 4 años y 200 millones de dólares. Lo que se traduce en 76 millones menos que el máximo salarial permitido.

Y KAT y su agente han demostrado una entereza increíble. No tienen prisas. Tienen la sartén por el mango. Actualmente es el mejor pagado de la plantilla con 57 millones de dólares, y para el próximo curso se reservan una opción de 61 millones.

¿Qué los Knicks pueden hacer un esfuerzo extra? Probablemente. Ahora bien, ¿lo quieren hacer? Lo dudo. Leon Rose y sus oficinas están presionando para que acepte una rebaja.

KAT cumplirá 31 años en noviembre de 2026 y está ante la oportunidad de obtener su último gran contrato.

Los Knicks le preguntarán: ¿Quieres seguir aquí? OK, pero necesitamos ahorrar unos dólares para atar las más que probables renovaciones de Hart y Mikal Bridges sino el proyecto se irá a la mierda.

Tú decides KAT. Eso es añadir presión al jugador que ya tuvo sus más y sus menos con Mike Brown a lo largo de toda la temporada pasada, y que no vamos a repetir cómo terminó todo, porque el tiempo le dio la razón al pívot.

Los Knicks hicieron ‘click’ con Towns como eje central de todo. Y lo hicieron cuando más le necesitaban.

El adiós de Mitchell Robinson

3 años y 48 millones de dólares.

Ese es el contrato que ha cerrado Mitchell Robinson con los Boston Celtics. Unos números que, desgraciadamente, James Dolan se negó a igualar en rotundo.

No ya porque no pudiera. Sino porque dio instrucciones a sus oficinas de no superar el Segundo Apron. Porque superar el Segundo Apron supone recibir un castigo ejemplar por parte de la NBA, y proyectos como los de OKC Thunder también han seguido esta premisa, y quizás los Celtics con todo el lío con Jaylen Brown.

Sea como fuere, la baja de Mitch marca sin duda un gran asterisco en la temporada. El pívot era el Knick más veterano de la plantilla.

Llegó siendo un chiquillo y se marcha con la cabeza muy alta. Siendo una parte imprescindible del anillo.

Lo que deberían preguntarse los Knicks y su técnico Mike Brown será cómo de sensible será su baja, y cómo afectará al futuro devenir del equipo, que andan como buscando un pívot suplente.

Ese rol recae directamente sobre Drummond, un veterano curtido en mil batallas. Y como tercera opción está el enigma de James Wiseman, o quizás de la veteranía de Drew Eubanks.

«Esa conexión que Brunson y yo teníamos, no creo que muchos equipos pudieron competir ante eso», dijo Mitch recientemente.

«Siempre me gustó verle meter esos triples. Yo también los sentía como míos. Siempre le preguntaba: ¿Dónde quieres que esté? ¿Cuándo te pongo el bloqueo? Una vez que consigo que se libere de ese tío, realmente va con todo. Siempre me ayudó muchísimo», destacó.

El 1 vs 1 con Gonzalo Vázquez

Pregunta. ¿Has superado la resaca post-anillo?

Respuesta. No, y no deberíamos hacerlo en mucho tiempo, seguramente hasta una futura eliminación (llegue cuando llegue). Seguirá costando creer que cada vez que este equipo sea presentado, pise cada pabellón, lo será como vigente campeón. Dicho esto, uno conoce lo bastante a nuestra querida afición como para intuir que enseguida volverán los canguelos, el tremendismo y los nervios. Y es normal, no seríamos los Knicks de otra forma. Pero pase lo que pase, esta vez la fe no será un refugio vacío, habrá un orgullo vivo que levantar otra vez y una confianza ciega en que llegado el momento, podrán volver a hacerlo. Esto es lo que se han ganado a pulso.

P. ¿Cómo afrontan los Knicks una temporada donde precisamente ellos son los campeones? Que parece mentira..-

R. Sobre todo hay que evitar la complacencia, que es el vicio habitual de todo equipo campeón. Mike Brown se ha ganado el derecho a hacer cuanto le venga en gana, pero habrá aprendido a evitar ciertas probaturas que el año pasado debieron quedar ya cerradas. Hay que proteger al quinteto, hay que rotar largo y con éxito (el registro de victorias importa lo justo), tocará ajustar ante los nuevos cocos del Este, mantener el hambre y la motivación durante seis meses, y hacer todo lo posible para cubrir el vacío de Mitch, abrir soluciones. Al final esa será la gran prueba.

P. ¿La ausencia de Mitch es tan importante como creemos?

R. Por desgracia lo sabremos solo al final. No voy a descubrir el sagrado papel que tenía Mitch en este equipo, puede que el menos replicable de todos. No nos hemos visto hartos de alabar su protección del aro, su carga al rebote ofensivo (que multiplicaba posesiones) y una defensa que había evolucionado a coberturas de perímetro en los cambios. Eso y su increíble capacidad de alterar dinámicas de partido en pocos minutos es lo que se ha perdido. Puede que la temporada regular camufle algo su ausencia, pero no será hasta mayo que sabremos cuánto habrán aprendido a cubrir la pintura cuando ataquen a Towns, cuánto confiar en Drummond, una carta que ahora no veamos (tipo deadline) y si será posible sobrevivir sin él. Insisto en que el mayor diferencial de Robinson se medía en playoffs.

P. ¿El futuro contrato de Towns puede ser una distracción?

R. No debería y son muy cansinas estas negociaciones que solo tensan la cuerda por
pasta sabiendo que ambas partes se quieren y necesitan. Quiero creer que llegarán a un
acuerdo y cederán en el punto justo, pero me apena este posible culebrón al estilo
Duren porque no tienen nada que ver. Confío en la mediación de Rose, para quien solo
hay dos cosas innegociables a corto plazo: el próximo contrato de Brunson y conservar
el quinteto al coste necesario.

P. La mejor para el final. ¿Por qué Isiah Thomas otra vez?

R. Aquí podría extenderme demasiado porque uno vivió esta obsesión, que es como
calificar la anormal relación con Dolan, al que Thomas tenía sorbidos los sesos. No voy
a recordar los motivos por los que el difunto Stern estuvo a punto de intervenir a los
Knicks si Dolan lo reincorporaba mientras Thomas aún tenía causas abiertas. Pero sí
me gustaría aclarar un detalle: técnicamente no será un empleado directo, su función
vendrá limitada a lo estrictamente corporativo y de respuesta ante los accionistas, es
decir, sin funciones deportivas ni mando en operaciones de plantilla. Otra cosa es que
cualquiera que haya seguido a este equipo los últimos veinte años sienta pavor al oír su
nombre, porque esa vía indirecta como asesor, aunque cueste creerlo, nunca terminó de
cerrarse del todo.

El jugador a seguir: Jalen Brunson

El nuevo proyecto de los Knicks volverá a pasar por las manos de su capitán Jalen Brunson. De cómo responda él dictará el futuro de todos.

Empezando por Mikal Bridges y OG Anunoby, dos exteriores de élite, y por su mejor amigo Josh Hart, que ya ha dejado claro que no se operará de su maldito dedo.

Atrás quedan los días de éxitos. Los días del champagne y ante ellos tienen el reto más difícil posible, que no será otro que el de repetir presencia en las Finales NBA. Porque lo de repetir título está maldito.

Porque si la liga se ha caracterizado durante todos estos años es por una igualdad increíble, y por coronar un equipo campeón distinto en cada verano.

Ya sabéis. La maldición del vigente campeón. Ya rompieron la de la Copa NBA. ¿Serán capaces de hacerlo?

El pronóstico de nbamaniacs

Porque es un equipo muy hecho. Porque el núcleo sigue prácticamente intacto. Porque fuera de las pistas son grandes amigos, una piña.

Por todo esto y no menos importante, los Knicks son los grandes favoritos del Este, con permiso de los Sixers, obvio.

Construir un equipo campeón es muy complicado. Que tenga éxito, todavía lo es más. Que sigan motivados, diría que más. Y todo esto lo reúnen los Knicks.

Su anillo fue tan meritorio como el de sus antecesores. Arrasaron a los Cavaliers. Arrasaron a los Sixers y sumaron hasta 13 victorias consecutivas en los playoffs. Un escándalo.

Yo digo que +50 victorias en la temporada regular y Finales de la NBA.

  • 2025-26: 53-29.
  • 2024-25: 51-31.
  • 2023-24: 50-32.
  • 2022-23: 47-35.

Equipo anterior: Los Angeles Lakers. Siguiente equipo: Denver Nuggets.

(Fotografía de portada: Reuters)

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