Previa NBA 2026-27: Portland Trail Blazers | ¿Salto o pasito?

¿Les ha llegado a los Blazers el momento de colarse entre los mejores del Oeste? Todo dependerá de si sus arriesgadas apuestas cumplen

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Por Aitor Darias

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Tras su regreso a los playoffs, los Portland Trail Blazers quieren seguir haciendo avances en su proyecto, y hay dos grandes nombres en la plantilla llamados a ayudarlos en ese sentido. Pero, en un Oeste en el que cuesta poner el ascensor social en marcha, no está claro que esto vaya a darles de verdad para alcanzar a la élite de la conferencia.

Datos, resultados de la campaña anterior, un vistazo a su plantilla y a sus futuros agentes libres, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico para la franquicia.

Portland Trail Blazers 2026-27

Así encaran la temporada

En una Conferencia Oeste de estamentos aparentemente muy firmes, Portland se antoja como uno de los pocos agentes impredecibles capaces de sacudir la copa del árbol. Tras terminar con récord positivo por primera desde 2021, el proyecto de Oregón están en plena fase de ebullición y hay motivos más que de sobra para creer que este año van a ir más. ¿Pero a cuánto más? Si vienen de ganar 42 partidos y el curso pasado el top 6 estuvo en 49… ¿Pueden los Blazers dar ese salto?

Los argumentos deportivos dicen que sí. De hecho, la brecha puede ser incluso más pequeña de lo que esos números señalan, pues los problemas físicos de hombres como Jrue Holiday en noviembre y diciendo o de Avdija en enero y febrero les hicieron sufrir muchos altibajos y no empezar a carburar hasta el final. Y cuesta por tanto no preguntarse si esas 42 victorias representan realmente cuál era su nivel o si había algo más que no pudieron sacar.

Cuando desde luego hay algo más es esta temporada, pero ahí puede estar su problema: todo el mundo tiene algo más. Los Blazers se han reforzado, pero el resto de rivales también parecen haberlo hecho en un Oeste en el que si uno quiere meterse en la zona alta tiene que hacerlo a codazos y no pidiendo permiso. Y por tanto, corren el riesgo de mejorar pero no lo suficiente como para que sus resultados, o al menos su puesto en la tabla, sean distintos.

Las dos ¿estrellas?

Aunque parte de su progresión debe llegar de la mano del crecimiento de sus jóvenes, es imposible no pensar en sus dos incorporaciones a la hora de hablar de un posible salto de calidad. O más bien, de su incorporación y media. Ja Morant, recién llegado de Memphis, y Damian Lillard, que regresó a la franquicia el verano pasado pero no pudo jugar en toda la temporada, llegan para dar al equipo no solo dos nombres y caras muy reconocibles, sino sobre todo muchas de las virtudes que le faltaban para terminar de dar miedo.

Los Blazers han cimentado la identidad de este proyecto en la defensa, pero, pese a la notable mejora de Avdija, no han encontrado todavía una forma de ser un equipo capaz de producir de forma consistente en ataque. Pero si lo que querían eran generadores, toma dos tazas.

La cosa es si son tazas de agua, de caldo, o de qué carajos son. Porque el envoltorio no podría ser más bonito. Un base al que a estas alturas de su carrera muchos esperaban como la cara de la NBA y una de las mayores leyendas de la franquicia si no la mayor. Pero claro. El primero llega tras pasar por mil polémicas y dejando una imagen de desgana en sus últimas apariciones en pista y el segundo, a sus 36 años, no juega un partido desde abril del año pasado.

Así que elige tu propia aventura. Ja Morant se beneficiará del cambio de aires para recuperar su mejor versión o Ja Morant está ya demasiado hundido en el pozo y no hay cuerda que lo saque. Damian Lillard ha vuelto a casa a jubilarse o Damian Lillard seguirá siendo un anotador de primer nivel que, con más talento a su alrededor del que tenía en el final de su anterior etapa, será diferencial.

Imposible saberlo aún, pero las ganas de comprobarlo son enormes. Básicamente porque, si ambos experimentos salen bien, es legítimo preguntarse si hay alguien en la NBA con mejor backcourt que los Blazers.

Sobrepoblación

Desde luego, lo que quizás no haya es alguien con un mayor backcourt. Porque a Morant y Lillard hay que sumar a Jrue Holiday, a Scoot Henderson, a Shaedon Sharpe (aunque en su caso no estará hasta bien entrada la temporada). Y la pregunta que surge es obvia. ¿Hay sitio para todos? ¿Pueden todos tener los minutos y, con Avdija asumiendo ya de por sí muchas labores de generación, todo el balón que necesitan?

Cierto es que venimos de ver a San Antonio tener éxito jugando muchos minutos con tres bases en pista, pero no es lo mismo hacerlo teniendo de ancla a Victor Wembanyama que a Donovan Clingan, quien, con sus muchas virtudes, no tiene la versatilidad ni impacto del francés (nadie los tiene). Así que, aunque Micah Nori ha dejado caer que experimentará con este concepto, hacerlo puede dejar al equipo con muchas lagunas en la otra mitad de la pista, en la que más fuertes ha sabido hacerse hasta ahora.

No obstante, incluso en una apuesta por convertirse en los Blazers de los bajitos, sigue habiendo mucha gente y establecer un orden jerárquico en el que todos estén contentos puede ser imposible. Lo cual quizás signifique que ha llegado la hora de hacer movimientos. Tal vez sea pronto para rendirse con un jugador que llegaba a la liga con tanta proyección como Scoot Henderson, pero ¿no es la situación de Shaedon Sharpe en la plantilla un poco extraña ahora mismo?

No es momento aún de tomar ninguna decisión precipitada, pero si el curso arranca y el ataque empieza a funcionar sin que se note demasiado su ausencia tal vez haya que pensar en él como la mejor moneda de cambio para seguir creciendo. Sobre todo porque, en términos de profundidad, comparar backcourt y frontcourt es comparar el océano con una piscina infantil.

¿Qué hay por dentro?

Toumani Camara y Donovan Clingan son dos grandes jugadores. El primero presume de unos recursos defensivos casi inigualables y ha crecido notablemente como tirador, mientras que el segundo, aún a una corta edad, es una enorme presencia en la pintura con un gran impacto en los dos lados del aro. Con ellos en pista, los puestos de cuatro y cinco del quinteto titular están más que cubiertos.

¿Pero qué pasará cuando descansen? No hay otro ala-pívot natural en la plantilla y la lista de centers es un cúmulo de incertidumbres. Robert Williams puede cumplir de sobra y viene de jugar 59 partidos, pero es difícil sacudirse las dudas con respecto a su físico, sobre todo teniendo en cuenta que dicha cifra prácticamente equivale a los encuentros que pudo disputar en las tres temporadas anteriores juntas (61). Y aun así, parece con diferencia lo más fiable que se va a encontrar Nori cuando eche un ojo al banquillo.

Y es que sentados a su lado él tendrá a un Yang Hansen que sigue siendo un signo de interrogación andante tras su sorprendente elección en la 16ª posición del Draft de 2025, a un Branden Carlson que dejó algún destello pero poco más en OKC, y a un Micah Potter al que cuesta imaginar tapando ningún agujero. Como fondo de armario deja que desear, y puede ser el talón de Aquiles de la plantilla si no se hacen movimientos para intentar mejorarlo.

El jugador a seguir: Damian Lillard

Ya hemos hablado de él, pero vale la pena entrar algo más en detalle en la extraña situación de Damian Lillard. En cualquier otro contexto, su retorno a Portland se esperaría poco menos que triunfal e incluso se asumiría que tomaría las riendas del equipo para ayudar a terminar de explotar a este joven grupo. Pero, en parte por su lesión y en parte porque lleva ya un año ahí, parece relegado a un extraño segundo plano en el que, de hecho, ni siquiera está claro qué esperar de él.

Ahora mismo ni siquiera está claro que vaya a ser titular, e incluso si acaba siéndolo es difícil aventurarse a pronosticar cuál será su rol en el equipo tan cargado de talento en el perímetro cuando ni siquiera sabemos cuál va a ser su nivel volviendo de lesión. Son, en resumen, tres capas de interrogantes una sobre otra que complican el análisis, pero que no por ello deberían hacernos olvidar de lo que el base es capaz si recupera su mejor cara.

Lillard promedió 24,9 puntos y 7,1 asistencias en su última temporada, y eso que ejercía como escudero de Giannis en Milwaukee. Si nos vamos a la última vez que fue número uno, sus números anotadores escalaron hasta los 32,2 tantos por partido. Con eso en mente, ¿está tan claro que vuelve a Portland para tener un rol menor?

Cierto es que su lesión no es un tema menor, y que aunque hayamos visto a varios jugadores volver en buenas condiciones de lesiones en el Aquiles en su caso ha ocurrido a una edad más avanzada que puede complicar las cosas. Pero no por ello debemos olvidarnos de quién ha sido Damian Lillard.

El pronóstico de nbamaniacs

Tengo fe en estos Portland Trail Blazers, pero llegar a playoffs sin pasar por el play-in va a estar caro y van a necesitar que demasiadas cosas vayan rodadas como para apostar por ello. Si alguien del top 6 acaba cayendo, me parecen el candidato más sólido a colarse en esas posiciones, pero en circunstancias normales los veo en el séptimo puesto de la Conferencia Oeste. Eso sí, quizás ya más cerca de las 50 victorias que de las 40.

Equipo anterior: Los Angeles Clippers; Próximo equipo: Miami Heat

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