Zion Williamson es un parque de atracciones


Una docena de partidos (casi menos) han bastado para encontrar el antídoto infalible contra los escépticos. Aquellos que consideraban falso que Zion Williamson fuera a convertirse en una estrella de la NBA. El hype era real. Hasta se pudo quedar corto por lo que podemos contemplar últimamente. No en vano, el novato de los New Orleans Pelicans, en una de sus abundantes intromisiones históricas, es el rookie que más puntos por minuto está dejando en su campaña inaugural.

Zion está promediando 23,3 puntos, 7,1 rebotes, 2,3 asistencias, 57,3 en tiros de campo, 41,7 en triples y 61,9 en libres. El único recién llegado que había escalado a un mínimo de 23 tantos, 7 capturas y esos promedios de acierto ordinarios fue Shaquille O’Neal en 1992, según reflejó el portal Action Network y se hizo eco Hoopshype.

Palabras mayores el cortejo inaugural de Williamson en la NBA. Más si elevamos sus números a la comparativa cada 36 minutos. En tal caso, la ecuación nos deja con 29,5 puntos producidos. Por comparar ese dato, Luka Doncic llegó a 23,7 el pasado curso y otros bienvenidos ilustres no alcanzaron semejante cifra. Ni Wilt Chamberlain (29,2), Joel Embiid (28,7), Michael Jordan (26,5), Oscar Robertson (25,7), Kareem Abdul Jabbar (24,1), David Robinson (23,9)… Nadie superó en su tiempo de novato, a temporada completa, lo que consigue Zion en sus primeros 13 encuentros en la NBA.

Sí, hablamos de una muestra demasiado parca como para encargar los fuegos artificiales; pero sí que queda claro que el ala-pívot de los Pelicans es un jugador especial. Con un catálogo de habilidades nunca antes escudriñado y que pinta a muy, muy especial. La potencia de Shaq y las dotes atléticas de Russell Westbrook. Algo así es lo que invoca Zion Williamson en la cancha. Como para elevarse sin límite y rebañar un rebote ofensivo que ya era propiedad de Dwight Howard el otro día.

Hablando de rebotes, Zion encuentra casi tantos ofensivos (3,4) como defensivos (3,7), lo que no deja de ser una dulce anomalía más de su juego.

En sus 13 noches profesionales, Zion superó los 20 puntos en 11, las últimas nueve de manera consecutiva. No baja de 25 desde antes de la disputa del All-Star 2020; y desde que pudo debutar esta temporada los Pelicans se instalan en una órbita de resultados sorprendente: 8-6. Mucho más limpia que el 17-27 de antes de su llegada.

Williamson ha cambiado a New Orelans. Su llegada, junto al regreso de Jrue Holiday a la rotación, ha permitido a un conjunto desahuciado pelear por la última plaza de playoffs de la Conferencia Oeste. Una que tienen a tres partidos de distancia y que a este paso terminarán jugándose en la muerte súbita contra Portland.

Algunos de los récords de Williamson

Zion es un parque de atracciones ambulante en la pista. Las dudas sobre si será o no una estrella parecen un debate de hace siglos. Y para quienes todavía duden (su salud física es otra liga), fijémonos con qué otros debutantes refleja sus aún escasos logros.

  • Tercer jugador en las últimas 30 temporadas con 7 partidos de 20 puntos en sus primeros 10 encuentros. Solo Grant Hill y Shaquille O’Neal lo habían hecho.
  • Tercer novato en las últimas 30 temporadas que anota más de 200 puntos en sus primeros 10 partidos. Solo O’Neal y Allen Iverson lo habían hecho antes.
  • Primer novato desde Michael Jordan con 8 partidos de 20 puntos en sus primeros 10 encuentros.
  • Jugador más joven con 7 partidos de 20 puntos desde Carmelo Anthony en 2004.
  • Cuarto jugador menor de 20 años en anotar 30 puntos en dos partidos seguidos. LeBron James, Devin Booker y Luka Doncic lo habían hecho antes, pero ninguno de ellos (solo Zion) durante sus primeras diez noches profesionales.

Mucho, muchísimo, material como para insistir en ciertos mantras.

Estadística avanzada

También está de su lado el sabermetrics. Cuando Zion está en pista, los Pelicans anotan 113,7 y conceden 101,9 puntos cada 100 posesiones. Diferencia sustancial con el 112,9 producido y el 109,6 concedido cuando él no está. Y si Zion coincide en cancha con el núcleo duro de New Orleans (Jrue Holiday, Lonzo Ball, Brandon Ingram, Derrick Favors), la operación se dispara hasta 113,2 en ataque y 94,2 en defensa. Pura élite de la NBA.

Ja Morant cuenta con todas las de ganar para el premio de Novato del Año. Sin embargo, solo que Williamson haya reabierto el melón es significativo, con 44 partidos ausente para dar la bienvenida al curso. Más de la mitad apeado y aun así hay gente que no le descarta. Desde luego, como no afloje el ritmo hasta el final de temporada habrá que ser estatua de sal para no subirle al escenario. Dicho eso, a día de hoy Morant debería seguir en cabeza en las quinielas. Por una cuestión de comparecencia, de cantidad.

Carisma

Todo eso está consiguiendo Zion Williamson en su primera docena profesional. Con 19 años y minutos limitados todavía (28,5 de promedio). Pero es que además, no podría tener la azotea mejor alicatada por todo lo que cuentan a su alrededor.

“Lo más impresionante es su nivel de eficacia. Muchas veces con jugadores muy talentosos de esa edad, se ven flashes de brillo, pero él ha traído un nivel de brillo y una intensidad tremendos cada noche que ha jugado. Su consistencia ha sido muy destacable”, decía su compañero, J.J. Redick, que añade lo que todos sospechamos. “Solo está arañando la superficie si os soy sincero”. Lo mejor será muy superior a lo que estamos viendo, lógico.

“Es un tío majo. Se lo dijo a todo el mundo. Él está a tope por el equipo. Solo quiere ser parte de los chicos. Quiere hacer todo lo posible para ayudar a ganar partidos. No está (solo) por sí mismo. Nunca diría que quisiera que hablasen de él en lugar de sobre el equipo”, podía declarar su entrenador, Alvin Gentry.

Mejorar(á)

Zion se ubica lejos todavía de su mejor facción, de ser un dominador incontestable. Tiene todavía que limpiar su catálogo de tiro, de toma de decisiones, de pase, de comprensión del juego y otro sinfín de trucos que le pueden elevar a lo más alto. De momento, escucha, atiende, trabaja y se prepara para dar el siguiente salto en su carrera.

“Va a llegar a ser uno de los jugadores de élite en la NBA. Puede tirar mejor. Puede defender mejor. Puede pasar mejor. Puede hacer muchas cosas mejor, pero está jugando de vicio en ahora mismo”, zanjaba su compañero Redick.

El parque de atracciones apenas se ha estrenado, enseñado una uña de la mano menos buena, y ya recibe aplausos (con las orejas) unánimes. Tiene mucho que mejorar, pero el aperitivo está resultando inmejorable. Abrumador. Se viene un auténtico Hércules de la competición. Un destino temático que disfrutar durante años.

(Fotografía de portada: Ezra Shaw/Getty Images)


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