Kevin Durant, traspasado a Houston Rockets
¿Cómo tratar de robarle el protagonismo a un Game 7 de las Finales? Kevin Durant, Phoenix Suns y Houston Rockets al aparato.
¿Cómo tratar de robarle el protagonismo a un Game 7 de las Finales? Kevin Durant, Phoenix Suns y Houston Rockets al aparato.
Las Finales de 1997 son famosas por el Game 5, pero no conviene olvidar su Game 1. Un trash-talk histórico y dos tiros libres que pudieron cambiarlo todo.
¿Quién necesita ser All-Star cuando tienes siete anillos y te has vestido de héroe en prácticamente todos ellos, con canastas inolvidables?
¿Qué es mejor, el 50% de Haliburton o el 100% de cualquier miembro de una de las plantillas más completas y colaborativas de la NBA?
Cuando el tablero está parejo, cuando el parquet exuda igualdad, hay un ingrediente que, bien empleado, termina siendo diferencial. El talento individual.
Movimiento de calado en la NBA con el que Memphis, tras su descalabro en playoffs, tratará de rehacerse mientras en Orlando apuntan a ir a por todas.
El halo de la duda sobrevuela cada cierto tiempo a la Lotería del Draft, cada vez que sucede algo extrañamente conveniente para mantener un determinado statu quo.
Que se lo digan a Carlos Alcaraz. Que se lo digan a Rick Barry. Que se lo digan a los imberbes Warriors de 1975.
¿Imposible? No es más que una simple palabreja.
Brandin Podziemski cree que, por su sistema, los Knicks no habrían tenido ni la más remota posibilidad ante OKC en las Finales.
Pero Indiana Pacers, sí.
¿Cuántos saben su nombre? ¿Cuántos conocen su historia?
Uno de los vínculos más antiguos, prósperos y cruciales de la NBA: Herb Simon y los Indiana Pacers.
Uno de los partidos más difíciles de predecir de estos playoffs.
Ambos bandos con argumentos de sobra para salir vencedores (y vencidos) en este crítico Game 4.
Su buena temporada en el Real Madrid le reabre las puertas de la NBA.