Ha ocurrido. El río de Jaylen Brown llevaba demasiados días sonando como para no llevar nada de agua, y finalmente ha llegado el momento en que los Boston Celtics han decidido traspasar al alero. Pero lo han hecho a un equipo con el que nadie contaba.
Tal y como anuncia Shams Charania, periodista de ESPN, Brown ha sido enviado a los Philadelphia 76ers, que se han hecho con sus servicios a cambio de Paul George, dos primeras rondas y dos segundas. Los de Pensilvania han emergido prácticamente de la nada para llevarse al MVP de las Finales de 2024 y dar un soplo de aire fresco a su proyecto, que gana en calidad y en juventud y se convierte en uno muy a tener en cuenta en el Este.
BLOCKBUSTER: The Boston Celtics have agreed to trade Jaylen Brown to the Philadelphia 76ers for Paul George, two first-round picks and two second-round picks, sources tell ESPN. pic.twitter.com/xNcNlIV2mh
— Shams Charania (@ShamsCharania) July 1, 2026
En concreto, las rondas enviadas son las siguientes:
- Primera ronda de 2028 que podría convertirse en un swap
- Primera ronda sin protecciones de 2031
- Segunda ronda de 2028, la más favorable de Warriors, Thunder o Bucks
- Segunda ronda de 2030, la más favorable de Wizards, Blazers o Suns
Cambio de paradigma
Jaylen Brown viene de firmar su mejor temporada a nivel individual, aprovechando la ausencia de Jayson Tatum durante gran parte del curso para ejercer como líder de los Celtics y promediar 28,7 puntos, 6,9 rebotes y 5,1 asistencias, lo que le valió para ser elegido en el segundo mejor quinteto de la NBA y colarse durante varios meses en conversaciones por el MVP. Una situación que hacía imaginar de todo menos una salida de Boston.
No obstante, los de Massachusetts empezaron a demostrar su disponibilidad al incluirlo en las negociaciones por Giannis Antetokounmpo, una disponibilidad que no cambió cuando el griego puso rumbo a Miami. Sin embargo, no era este el tipo de movimiento que se esperaba, pues es uno que no hace mejores a los de Mazzulla y que parece que mira más al futuro que al presente. Y no parecía que el timing del equipo fuese a ir por ahí.
Todo lo contrario en los 76ers, que, pese a venir de derrotar a Boston en playoffs, estaban en una situación complicada ante la fragilidad física de Embiid y el propio George, que hacía de ellos un plantel con mucho potencial pero también con muchas dudas. Y que de repente se hacen con uno de los mejores jugadores del mundo, se hacen menos dependientes de Embiid, y elevan tanto su suelo como su techo en un Este que, un año más, parece que va a estar muy abierto.
(Fotografía de portada: Bill Streicher-Imagn Images)





