No fue el partido más brillante, pero Serbia acabó anotando 80 puntos y ganando plácidamente (69-80) con Nikola Jokic jugando solo 22 minutos. Portugal vendió muy cara su piel y llegó a ponerse a siete puntos de distancia cuando restaban menos de dos minutos de partido.
Una Serbia errática
La clave de la igualdad estuvo en la cantidad de errores que cometió la selección balcánica. En parte a causa de una gran defensa exterior de los portugueses, pero sobre todo de un exceso de confianza. En demasiadas ocasiones los jugadores serbios han intentado un pase de más enrevesando jugadas en las que ya habían generado la ventaja. Los porcentajes tampoco fueron los mejores.
A este proceder errático acompañó la temprana expulsión de Filip Petrusev. Quien a los 4 minutos de juego soltó el brazo contra el torso de Diogo Brito causándole la eliminación previa revisión arbitral.
Con todo, el dominio en las transiciones y la mayor calidad técnica dentro del caos que ellos mismos crearon, les salía a cuenta. Aunque no sirviese para acabar yéndose en el marcador.
Fue uno de esos partidos que, cuando uno se quiere dar cuenta, Jokic lleva más de una veintena de puntos. El juego de pares de Serbia, con el 3 veces MVP de la NBA como receptor, resultó infalible durante todo el partido. Todo el físico de Portugal no pudo presentar oposición a los kilos del pívt serbio en la continuación y el uno contra uno.
Las cosas de Svetislav Pesic
Con el partido bajo control pero sin una renta escandalosa, Pesic decidió que Jokic ya había jugado demasiado. De hecho, disputó el mismo tiempo de juego hoy que en la plácida victoria ante Estonia. El entrenador balcánico sentó a su gran estrella durante todo el cuarto periodo, resultando en un juego trabado. Serbia acabó perdiendo 20-16 el último cuarto y tuvo que pedir tiempo muerto para poner orden y sellar la victoria con 5 puntos seguidos de Nikola Jovic.
En otro orden de cosas, Vaciljie Micic sigue sin estar, y casi que ni se le espera. Fue el jugador, junto a Petrusev, que menos tiempo disputó en los serbios. Ha llegado muy justito de forma al torneo.
La sorprendente Portugal
Portugal está protagonizando un muy buen inicio de torneo. Hoy Neemis Queta no tenía esa superioridad interior que demostró ante Chequia. Y los protagonistas fueron sus exteriores. Defensivamente, presentaron una defensa muy presionante liderada por un incansable Travante Williams. Suyos fueron 5 robos que facilitaron muchos puntos en transición para los lusos y que contribuyeron enormemente a las 15 pérdidas (12 en el primer tiempo) de Serbia.
En ataque, Williams también aportó lo suyo con 15 puntos, pero fue Brito quien se puso la capa de héroe durante toda la noche. Para cuando recibió el golpe de Petrusev, el alero ya se sentía enchufado. Acabó el encuentro en 22 puntos con 4 de 7 en triples y 9 rebotes.
Jugadores destacados
Nikola Jokic
Imposible no destacarle un día más. Hasta el punto de que la derrota no existía en la mente de ningún serbio hasta que supo que su estrella no iba a volver a pista. Esta selección no depende de él como los Denver Nuggets, y menos ante Portugal. Pero tan lejos no le anda. Hoy le tocó sacar la versión martillo pilón porque el partido no estuvo para florituras y la fluidez de su equipo dejó que desear más allá de las transiciones.
Nikola Jovic
El brazo ejecutor de esta Serbia. Da la sensación de que va a acabar el torneo con algún tiro crucial. Se le calienta la mano cuando más quema el balón y es una máquina de finalizar a campo abierto. Con 18 puntos, hizo olvidar lo discreto que estuvo Bogdanovic.
Travante Williams
El boxscore puede señalar a Brito como el gran nombre de Portugal. Pero el test ocular y el corazón se paran en Williams. Su trabajo frente a los manejadores serbios ha sido exquisito, y solo los bloqueos de Jokic eran capaces de borrarle de la jugada. Si Portugal ha estado en partido es en gran parte gracias a su energía. Lástima ese 3 de 11 en triples que empaña su partido en ataque.
(Fotografía de portada de FIBA Europa)