Ainge resta importancia al altercado entre Morris y Brown

El partido de Boston ante Miami Heat no fue nada bien para los verdes. Además de perder claramente, en Boston se vivió un momento inesperado de tensión con la discusión que se dio entre Marcus Morris y Jaylen Brown.

Corría el segundo cuarto del partido cuando Morris aplaudió a su compañero cuando éste tardo en volver a una defensa, para poco después intercambiar algunas palabras. Parecía que todo quedaría ahí, pero al llegar al banquillo para el tiempo muerto continuaron discutiendo hasta que Marcus Smart los separó justo después de que Morris empujase a Brown. Cuestionado por lo ocurrido, le resta importancia.

“Honestamente, no he pensado nada al verlo. Me gusta el carácter, la personalidad y la firmeza de Marcus y Jayles. Simplemente no pienso nada sobre esto. Es algo que pasa incluso entre los mejores amigos. ¡Demonios! Aún recuerdo lo que sucedió con Rajon Rondo y Kendrick Perkins. Eran los mejores amigos, pero eso son cosas que ocurren en el calor de la batalla”, explica el presiden de operaciones de baloncesto a Boston Herald.

Ainge lo toma como algo que se queda en la cancha y así debe ser. Las disputas entre compañeros no son algo extraño en la NBA, y mucho menos cuando las cosas no terminan de ir cómo se esperaba –son quintos de la Conferencia Este–. En cualquier caso, el que existan estos pequeños reproches es igualmente síntoma de que el equipo se exige más; algo que nunca será negativo.

(Fotografía de Tim Bradbury/Getty Images)