Bradley Beal lleva meses lejos de los focos tras sufrir una lesión de cadera que le ha tenido fuera durante el grueso de la campaña. Su primera en los Clippers, con bajada (amplia) de escalón salarial incluida. Por ello llama la atención que el otrora All-Star renunice a su opción de jugador por 5,6 millones de dólares y se arroje al mercado con el estigma de una mala experiencia en Phoenix y una lesión de cierta gravedad.
Los propios Clippers están ante un verano extraño en el que todavía quedan a la espera de resolver el caso Kawhi Leonard y en el que se han descapitalizado pero no lo suficiente para arrojarse a no competir. Y, aunque tienen hueco para veteranos como Brook Lopez, parece que le habrían cerrado la puerta a la continuidad de Beal en conversaciones internas.
El escolta está lejos de sus días de gloria como All-Star en los Washington Wizards y su mercado es incierto. Aunque ahora podrá firmar por cualquier equipo en el que priorice lo deportivo. En lo financiero, recibir la strecht de los Suns el verano pasado le va a valer cobrar 19 millones de media hasta 2029. Por lo que estará tranquilo.
(Fotografía de portada de Mark J. Rebilas-Imagn Images)





