Brandon Ingram y Lonzo Ball, lesionados

Los Angeles vieron cortada su racha de cuatro victorias consecutivas al sucumbir en su visita a Memphis por 123 a 114. Sin su base ni alero titular el conjunto californiano se resintió y no pudo alcanzar la victoria ante un rival directo. Los (14-28) están muy cerca de los Lakers (15-28) en la clasificación.

, quien sufrió una torcedura de tobillo ante Dallas el pasado sábado, trató de probar para ver si podía participar en el choque en Tennessee, pero los Lakers rápidamente le quitaron la idea al jugador.

Con no llegó a ocurrir lo mismo. El base tiene su rodilla izquierda hinchada y ha afirmado que es incapaz de probarse hasta que la hinchazón baje. Su problema también llegó tras el partido en Dallas, aunque no fue consciente hasta el día siguiente cuando “no podía andar” al despertarse. Las pruebas iniciaron que se trabaja de un esguince leve de rodilla. “Conozco mi cuerpo mejor que nadie”, dijo Ball. “Así que mientras pueda correr eso es todo lo que necesito. En cuanto pueda correr y la hinchazón baje un poco estaré listo”.

Luke Walton explicó que el estado de ambos jugadores es “día a día”, por lo que ninguno de los dos está descartado para el próximo encuentro en Oklahoma City el miércoles. Ingram se sometió a una radiografía el sábado que descartó que la torcedura fuera grave y a Ball le fue practicada una resonancia magnética el domingo que tampoco mostró daños estructurales.

Los Lakers marchan con un balance de 0 victorias y 7 derrotas con Ball fuera del equipo y una marca de 15-21 con él en pista.