La temporada de los Milwaukee Bucks está siendo una caída en picado que, de alguna manera, no termina nunca. El equipo empezó de forma prometedora pero empezó a sufrir algunos reveses, luego estos se fueron haciendo cada vez más ligeros y ahora ha llegado a un punto en el que van a catástrofe por noche. ¿Cómo han respondido los de Doc Rivers después de ser aplastados por unos Timberwolves sin Anthony Edwards ni Rudy Gobert?
Cayendo en San Antonio en un partido en el que llegaron a estar 39 puntos abajo.
El 119-101 del marcador final está muy lejos de hacer justicia a lo que se vio durante la noche, pues los de Wisconsin fueron un juguete en manos de unos Spurs que, sobre todo en el tercer cuarto, hicieron lo que quisieron. El choque no había llegado igualado al descanso, pero lo que se vio tras él hizo a la primera parte parecer pareja. A unos les salía todo y a otros nada. Simplemente porque los locales se sienten en lo más alto de la cresta mientras que en Milwaukee quien más y quien menos está deseando que se lo trague la tierra.
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— NBA (@NBA) January 16, 2026
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Y es que hay poco que decir de un encuentro en el que llegó a haber tal diferencia y en el que el parcial del tercer cuarto fue de 40-16 para los texanos. Sobre todo porque el problema para los Bucks no es la terrible imagen ofrecida en el Frost Bank Center, sino el hecho de que esta da continuidad a una tendencia catastrófica a la que no está claro si podrán poner fin. Porque no son pocas veces las que han parecido tocar fondo ya está temporada y sin embargo había aún más hueco para seguir cayendo.
Y claro, todos sabemos a la reflexión a la que conduce inevitablemente este desastre. Una reflexión que tiene a Giannis como protagonista.
El resto se frota las manos
Así, a base de estas derrotas, Milwaukee se sigue convirtiendo en el centro de las miradas para el mercado de traspasos. Principalmente por si Antetokounmpo acaba pidiendo salir en vista del funesto rumbo del equipo, pero también por la posibilidad de que, en un último y desesperado intento de evitar que tal cosa ocurra, la gerencia se lance a por un movimiento a la desesperada. Uno que lleve algún nombre como LaVine o Morant a la plantilla en lo que sería un claro ejemplo de traspaso por pánico.
En cualquier caso, el resto de la liga observa con interés y tiene el teléfono cerca. Porque mucho y muy rápido tienen que cambiar las cosas para que los Bucks no sean, quizás en contra de su voluntad, los principales protagonistas del cierre de mercado.
(Fotografía de portada: Benny Sieu-Imagn Images)





