Lo bien que han llevado las cosas David Adelman desde el banquillo y la nueva gerencia formada por Ben Tenzer y Jon Wallace hace olvidar que hace casi un año todo saltó por los aires en Denver. Una presunta guerra interna le costaba el puesto a Mike Malone y Calvin Booth a tan solo tres encuentros de finalizar la temporada regular en lo que obviamente es el despido más tardío en la historia de la liga.
Desde entonces, Malone hace las veces de analista en ESPN y no ha hablado demasiado del tema. Booth, con un altavoz mucho más limitado, tampoco ha hecho ningún ruido. Hasta ahora. El directivo se ha sentado con Kevin O’Connor para Yahoo Sports para discutir, casi un año después, su salida de los Nuggets, su relación con Mike Malone y los Kroenke y otros aspectos.
«Está cómodo como comentarista, pero estoy seguro que se muere por entrenar mañana mismo», dice sobre Malone. «Debería de estar entrenando. Es un campeón». Booth no tiene una sola palabra negativa para una persona con la que presuntamente llegó a existir un ambiente irrespirable. ¿Las razones? Booth apostaba por dar oportunidad al núcleo joven de la plantilla que él propulsaba desde el Draft y Malone se esforzaba en dejar claro que las necesidades de un equipo aspirante solo son subsanables con veteranos del calibre de los que fueron abandonando el barco tras el anillo de 2021.
Sobre estas supuestas disputas, Booth es claro. «Ni una disputa física en público. Ni una disputa verbal en público. ¿Dónde está la sangre?», comienza diciendo en una declaración algo extraña. «¿En cuántos equipos crees que ocurren [estas fricciones]. No es una situación única, creo que pasa en todos los equipos de la NBA».
Para quien sí tiene palabras algo más agrias es para los propietarios, Josh y la familia Kroenke en general. «Ya sea Mark Warkentien o Tim [Connelly] o Masai [Ujiri], siempre va a haber un punto donde dejen de valorar a los ejecutivos. Probablemente yo no esté de acuerdo con esa forma de pensar. ¿Pero quién soy yo? Ellos han sido exitosos, así que quizás sea la manera correcta de actuar. Creo que el problema es que lo hice parecer fácil.
«La realidad es que no estaríamos viendo esta versión de Christian Braun o Peyton Watson si hubiese renovado a Bruce Brown o Kentavious Caldwell-Pope», asegura poniendo en valor sus ideales y labor. Para terminar con una mirada de cierta frustración a la que está siendo su realidad en la actualidad. «Nadie está llamando a mi puerta. Que es donde creo que se va de madre. Si miras con honestidad a lo que hice, mi porcentaje de victorias, lo que elegí en el Draft, mi trabajo junto a Malones como GM primerizo… Simplemente no entiendo por qué no llaman a mi puerta».
Quizás sea que en general, la mayor parte de su labor se atribuye a lo heredado de Tim Connelly. O también a las formas algo soberbias que mostró durante su etapa a los mandos de las operaciones.
(Fotografía de portada de Ron Chenoy-Imagn Images)





