La de Cole Anthony es una de las situaciones más extrañas que se están viviendo en el presente de la NBA. Llegando a los Phoenix Suns en la fecha límite de traspasos, varios informes indicaron casi de manera inmediata que la franquicia de Arizona cortaría su contrato con celeridad; sin embargo, estamos a 27 de febrero y sigue en la plantilla. ¿Qué ha pasado?
Lo cierto es que no hay mucho terreno a la especulación, tal y como aclara el entrenador del equipo, un Jordan Ott que señala en declaraciones a Duane Rankin de The Arizona Republic que todo está relacionado con los problemas de profundidad –lesiones– en el backcourt.
«Su situación sigue igual. No ha habido muchos cambios, pero hemos tenido lesiones y ahí es donde se encuentra el asunto. Por eso no ha habido movimientos, pero ninguna decisión está plenamente descartada. Seguiremos en contacto con su equipo y seguiremos adelante con el plan», recalca.
Aunque se pueda entender la determinación del equipo dadas las lesiones de Devin Booker, Jordan Goodwin y Dillon Brooks, de igual modo el ex de los Milwaukee Bucks no ha disputado un solo minuto, por lo que aportar no está aportando nada. Además, cualquier decisión debe ser casi inmediata, ya que el 1 de marzo es la fecha límite para que un jugador rescinda su contra y pueda firmar con un equipo que termine disputando playoffs.
Pese a los grises de Jordan Ott, John Gambadoro de Arizona Sports afirma que es probable que la relación con Cole Anthony quede finiquitada casi de manera inmediata, abriendo la puerta a que Jamaree Bouyea pase de un two-way contract a uno estándar.
(Fotografía de Michael McLoone-Imagn Images)





