Cole Anthony tumba a los Timberwolves sobre la bocina


Los Orlando Magic sumaron su séptimo triunfo del curso de manera agónica. El cuadro de Florida se impuso sobre la bocina a unos Timberwolves que no terminan de levantar cabeza y que, con tres victorias en 13 partidos, continúan en el fondo de la clasificación del Oeste. En esta ocasión, firmaron tramos de muy buen baloncesto, pero no fueron lo suficientemente consistentes y acabaron cayendo por 96-97.

Los de Minnesota, que no pudieron contar con Karl-Anthony Towns, Ricky Rubio y Juancho Hernangómez, brillaron especialmente en el segundo cuarto, en el que firmaron un parcial de 30-10 que les envió al descanso con una notable ventaja (51-35) que ampliaron hasta los 20 puntos a la salida de vestuarios. Comandados por D’Angelo Russell, máximo anotador del equipo con 19 tantos, los locales se pusieron el duelo muy de cara, pero acabaron dilapidando sus opciones en una segunda parte bastante deficiente.

Todo lo contrario ocurrió con los Magic, que fueron claramente de menos a más y lograron regresar al partido a medida que sus estrellas se fueron activando. Nikola Vucevic y Evan Fournier (de regreso tras nueve partidos ausente), con 28 y 24 puntos respectivamente, comandaron la reacción de los suyos, aunque no lograron terminar de dar la vuelta al marcador, labor para la cual necesitaron una ayuda extra.

El momento de Cole Anthony

Dicha aportación llegó de la mano de Cole Anthony, que se ha hecho con el puesto de titular tras la baja de Markelle Fultz y que esta madrugada demostró tener talento para suplir con garantías al base. El ex de North Carolina anotó 13 tantos, 6 de los cuales llegaron en el último minuto y permitieron a los de Florida culminar la remontada.

Primero, el rookie convirtió un triple que ponía el 96-94 a falta de 36 segundos, la diferencia más pequeña de toda la segunda mitad. Minnesota no anotó en la siguiente posesión, dando a Orlando la posibilidad de empatar o colocarse por delante, pero Aaron Gordon erró su lanzamiento y los de Clifford tuvieron que hacer falta a Jarred Vanderbilt, quien tuvo la opción de cerrar el choque desde el tiro libre. Fue entonces cuando se desató la locura, pues el de los Wolves falló sus dos lanzamientos y Anthony se hizo con el rebote con 4 segundos por delante, el tiempo justo para cruzar la pista a toda velocidad, lanzar un triple, y dar la victoria a los suyos mientras la bocina indicaba el final del partido.

«Sabía que no me daba tiempo de llegar al aro, así que probé a lanzar el triple. Fue una gran sensación. Ni siquiera vi el tiro después de ejecutarlo, simplemente vi el balón pasando por la red y eso fue todo» confesó.

(Fotografía de portada: Sarah Stier/Getty Images)


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