La trama de amaños de apuestas en la NBA empieza a tener las primeras consecuencias legales. El caso, que involucra a jugadores como Terry Rozier o Jontay Porter, tiene ya a su primer condenado, un hombre llamado Timothy McCormack que ha sido sentenciado a dos años de cárcel por su participación en este asunto al utilizar información privada para lucrarse con apuestas sobre el rendimiento de los jugadores implicados.
McCormack, que en su defensa ha asegurado atravesar una adicción a las apuestas, ha recibido una condena menor a los cuatro años que pedían desde la fiscalía, que ha señalado que, si bien no es tan culpable como otros de los implicados, sí es en parte responsable del fraude. «Sin personas como él, estas tramas no podrían funcionar» afirmó el fiscal.
Rozier y Porter, a la espera
El caso va por tanto evolucionando, aunque no alcanzará su punto de máximo interés hasta que se conozca el destino de Terry Rozier y Jontay Porter. Este último ya se declaró culpable en 2024 pero sigue esperando a una sentencia que determine su condena, mientras que Rozier se ha declarado inocente y podría tener aún una mayor espera por delante antes de saber cuál será su futuro.
Ahora mismo, el base se encuentra en libertad bajo fianza de 3 millones de dólares, y se espera que vuelva a comparecer ante el tribunal en el mes de marzo. Al igual que a Porter, se le acusa de haber amañado sus estadísticas individuales para hacer a sus conocidos ganar dinero con apuestas realizadas en 2023, cuando era aún jugador de los Charlotte Hornets.
(Fotografía de portada: Daniel Dunn-Imagn Images)





