Crece el mito de Wilt Chamberlain: podría haber un vídeo de sus 100 puntos guardado en una caja

La fantasía en torno a la figura de no detiene su crecimiento. Las historias con un halo mítico nunca cesan, e incluso van engordando con el paso del tiempo. Y ése es justo el caso de la siguiente información.



, entrenador de los Memphis Tigers, estuvo el sábado en Philadelphia para la disputa de un encuentro con su equipo. Pastner nació en West Virginia y se crió en Texas, pero sus padres son de Temple. Por ese familiar motivo, un periodista de CSNPhilly.com se le acercó tras el partido y le preguntó por sus vínculos con la zona. Fue entonces cuando el entrenador sacó una historia de esas que merecen un rato de atención.

“Mi padre fue recogepelotas para los 76ers durante muchos muchos años. Él y Chamberlain siempre guardaron una relación cercana”, explicó Pastner. “De hecho, mi padre y mi abuelo grabaron el partido de los 100 puntos carrete a carrete cuando éste se encontraba ya en el segundo cuarto. Empezaron cuando llevaba unos 30 puntos, y pensaron que iba a ser una noche especial. Ellos se la dieron a Wilt y él se la devolvió. Ellos la pusieron en una caja, y mi padre aún está tratando de encontrarla. Tiene todo tipo de cajas, y no sabe si la perdió. Está tratando de encontrarla, quiero decir que también tiene camisetas de Wilt, fotografías…”.

Esta historia tiene otro interesante punto sobre una casi obsesión que tenía Chamberlain: siempre pensó que alguien quería envenenarle. Tenía que consumir bebidas de confianza o que gente de su alrededor previamente hubiera probado.

Wilt siempre sintió que alguien estaba tratando de llegar a él en los tiempos muertos y envenenarle con la bebida“, aseguró Pastner. “Bebió 7-Up o Sprite, una de las dos. Y mi padre siempre tenía que probarlo antes. Hacía que mi padre lo probase para asegurarse de que no estaba manipulada la bebida. Otra curiosidad es que Wilt no tenía asiento delantero, sino que se sentaba en la parte trasera de su coche cuando conducía porque sus piernas eran demasiado largas”.