No vamos a descubrir a estas alturas el talento de Damian Lillard, pero sí a su inconformismo, resiliencia y deseo por dejar la NBA solo cuando él quiera y estando en la élite más absoluta. ¿Estamos sobrereaccionando? Pues se lo merece.
A sus 36 años y tras 18 meses parado por la rotura del tendón de Aquiles, el base All-NBA volvió anoche no solo a las canchas, sino también a jugar con los Portland Trail Blazers, equipo que abandonó en verano de 2023 para irse a los Milwaukee Bucks.
La expectación era inmensa, ya que no solo se trataba de tenerle de vuelta, sino de ver hasta qué punto podía seguir siendo el mismo jugador que se fue. Pues bien, despejó tal duda con 25 puntos en 24 minutos (6 de 10 en triples) para derrotar de paliza a los Phoenix Suns por 124-83.
«Me sentí bien, aunque, como ya he venido diciendo, llevo meses sintiéndome así. Supongo que algunos podrían haber tenido dudas porque no me habían visto; no había estado en la cancha ni ante el público», comenta.
Tal y como se esperaba, a Lillard no le faltó apoyo en el Moda Center, donde fue recibido con una gran ovación antes de dirigirse a los aficionados desde el centro del campo. «He recibido mucho cariño. Los aficionados me han demostrado un gran afecto. No es ningún secreto la relación que existe entre nosotros, los aficionados y la ciudad de Portland», recalca.
Ja Morant alucina con Damian Lillard
Nosotros vimos bien a Lillard, pero su compañero, Damian Lillard, quedó literalmente impresionado al verle jugar. Así lo explica. «Es increíble: el tipo llevaba 18 meses sin jugar y, aun así, sale a la cancha y rinde al nivel que mostró hoy. Es algo especial, de verdad», sentencia.
Recordemos que Lillard firmó un contrato de tres años y 42 millones de dólares para regresar a los Blazers en julio de 2025 tras dos campañas con los Bucks. Anteriormente, había disputado las primeras 11 temporadas de su carrera en la organización de Oregon.
(Fotografía de IMAGN IMAGES via Reuters Connect)





