La NBA va tan rápido que a veces te olvidas de los que no están. Algo así ha pasado con un Dejounte Murray que saltó al estrellato como jugador de los San Antonio Spurs, pero que no ha podido dar continuidad a ese brillo ni en los Atlanta Hawks –resultados colectivos– ni en los New Orleans Pelicans, donde hasta anoche llevaba más de un año sin jugar a causa de la rotura del tendón de Aquiles derecho.
Sobra decir que Murray nunca olvidará el Pelicans – Warriors de esta pasada madrugada. Salió titular, metió la primera canasta del partido, jugó 25 minutos y acabó sumando una victoria que para él trasciende por mucho el hecho de sumar una más en el casillero de la franquicia de Luisiana.
«He pasado por mucho, pero mantengo el pecho al aire, la barbilla en alto y una sonrisa. Y estoy listo para ver qué pasa a partir de ahora», comentaba tras el partido.
Aunque jugó con la lógica limitación de minutos, su entrenador, James Borrego, se aseguró de reservar unos cuantos para que pudiese estar sobre el parqué en la recta final del encuentro.
«Lució como el de antes. No perdió para nada el ritmo. Para ser su primer partido, lo sentí presente en ambos lados de la cancha… Estuvo fantástico. Estoy muy orgulloso de él y feliz de que haya disfrutado de este momento», recalca.
Zion Williamson celebra el regreso de Dejounte Murray
El jugador franquicia de estos Pelicans, Zion Williamson, tampoco esconde su ilusión por la vuelta de una pieza que entiende les hace mejores como grupo de manera instantánea. «Tiene una forma especial de mantener a todos comprometidos, incluso cuando uno se frustra», dijo Williamson.
New Orleans ya no pelea por anda, pero aún tiene por delante 23 partidos de temporada regular, un tiempo que será aprovechado por Murray para ponerse a todo y seguir disfrutando del deporte de la canasta. «Tengo hambre. Me muero de hambre», avisa.
(Fotografía de Stephen Lew-Imagn Images)





