Dennis Schroder es quizás uno de los jugadores más infravalorados de la NBA. El base alemán ha pasado por numerosos equipos y, pese a dar un buen rendimiento, nunca ha terminado de acomodarse en ninguno de ellos. Ahora, acabando el verano, disputa con Alemania el Eurobasket 2025, pero de igual modo tiene claro que próxima aventura en Estados Unidos, con los Sacramento Kings, es una oportunidad para dejar huella.
«Siempre es genial que una organización te tenga como una prioridad. Hablé con la directiva y me dijeron que necesitaban un base, así como que están intentando establecer una cultura y competir al máximo nivel. Me veo reflejado en eso y me siento preparado para ello», expresa a los medios oficiales.
Lo cierto es que Schroder tiene experiencia a la hora de levantar equipos. El curso pasado fue pieza esencial en la fantástica recta final de los Detroit Pistons, quienes volvieron a playoffs tras una larga y dura espera.
El base de 31 años, quien se fue la temporada 2024-25 a un promedio de 13,1 puntos, 5,4 asistencias y 2,6 rebotes, tiene ahora ante sí un reto enorme, ya que el los Sacramento Kings son un equipo que no termina de tener claro el camino a seguir. Zach LaVine, DeMar DeRozan, Domantas Sabonis… Buenos jugadores sí, pero con una mezcla complicada.