Denver contesta con fuerza a Portland e iguala la eliminatoria


La serie que disputan Nuggets y Blazers apunta a ser larga. Si la primera noche Portland sorprendió venciendo con cierta holgura, el segundo partido sirvió para recordar que Denver es un gran equipo, uno que en un buen día puede pasarte por encima pese a no contar con Jamal Murray. El 128-109 con el que se cerró el Game 2 no deja lugar a dudas.

Los de Colorado, presionados para evitar un 0-2 que les hubiese colocado contra las cuerdas, dominaron el encuentro de principio a fin. Salvo por un par de canastas iniciales de Portland, los chicos de Mike Malone vivieron en todo momento por delante en el marcador llegando a tener rentas de 17 puntos mediado el segundo cuarto y de 20 en el tercero. Los Blazers pelearon, es verdad, pero el triunfo de Denver nunca pareció correr peligro.

Pese a que el resultado no fue ajustado en muchos momentos, ello no rebajó la tensión sobre la pista; tanto es así que se señalaron cuatro faltas técnicas (tres a Denver) y dos flagrantes de tipo 1 a C.J. McCollum y Carmelo Anthony. Nikola Jokic, quien realizó un enorme partido al irse hasta los 38 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias, entiende que ambos equipos tenían claro que no podían quedarse por detrás del rival en intensidad. “Ellos captaron nuestra agresividad y nosotros también lo hicimos. Nos encontramos con su agresividad, tal vez incluso un poco más alta que la nuestra”.

El genio serbio estuvo genial, pero de igual modo contó con el necesario acompañamiento. Michael Porter Jr. aportó 18 puntos con un 3 de 6 en triples (hizo 1 de 10 en el Game 1), Facundo Campazzo logró 12 puntos, 6 asistencias y 3 robos, mientras que Paul Millsap se fue hasta los 15 puntos desde el banquillo.

Cambio en la defensa de Lillard

Si Portland mantuvo alguna esperanza durante la noche, esa llegó gracias a Damian Lillard. El base firmó una espectacular primera parte en la que logró 32 de sus 42 puntos totales. Con ocho triples al descanso, empató el récord de playoffs en la NBA. Acabaría metiendo nueve, un gran número que sin embargo se tradujo del todo insuficiente ante el excelso nivel del rival. Además, en la segunda mitad su producción descendió tras el ajuste de Malone.

Viendo que Lillard les estaba acribillando a triples, en Denver optaron por cambiar el guión del partido y colocar sobre el base a Aaron Gordon. La medida fue todo un acierto y la estrella de los Blazers solo pudo anotar 10 puntos en la segunda mitad. “Miré al cuerpo técnico y dije: ‘Lo tengo’. Podría haberse tratado de un base como de un pívot. Me da igual. Estoy ahí fuera para lo que haga falta”.

Más allá de Lillard, las mayor aportaciones ofensivas de los de Oregon llegaron por parte de C.J. McCollum, autor de 21 puntos, y Norman Powell, quien puso otros 15 tantos.

(Fotografía de Matthew Stockman/Getty Images)


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