Denver sobrevive a Lillard y se lleva la quinta batalla tras dos prórrogas


Qué serie nos están regalando Denver Nuggets y Portland Trail Blazers. Siendo dos grandes equipos, la diferencia entre ambos no parece ir más allá de matices, y esos se hicieron presentes anoche en dos prórrogas que terminaron por coronar a los de Colorado 147-140. Los chicos de Mike Malone están ahora 3-2 arriba, pero esto está lejos de estar acabado.

Los Nuggets vencieron, y lo hicieron sobreviviendo a una de las mejores actuaciones de playoffs que se recuerdan. Decir que Damian Lillard es buenísimo resulta irrisorio cuando simplemente le ves jugar. En el Game 5 suyos fueron 55 puntos, pero más que eso demostró que es un jugador de momentos calientes, decisivos. El base de Portland literalmente vive en el clutch. Anoche metió el triple que forzó la primera prórroga y logró tres seguidos en esa misma para forzar la segunda cuando el partido ya parecía perdido para los suyos. Estuvo enorme, casi demencial, y justo por eso el triunfo de Denver tiene aún más valor.

Los 55 puntos de Lillard suponen la mejor marca de cualquier jugador de la franquicia de Oregon en playoffs, y sus 12 triples son igualmente un récord superando los 11 que consiguió Klay Thompson con Golden State Warriors el 28 de mayo de 2016. Así definió Terry Stotts lo que se vivió sobre el parqué. “Fue la mejor actuación de playoffs que he visto”. No le quitaremos la razón al head coach de los Blazers, pero Lillard tiene otra preocupación. “En este punto, lo único que importa es que no podemos perder otro partido de la serie. Si no lo dejo atrás y me aferro a ello, se interpondrá en el camino de lo que tenemos que hacer en el próximo partido”, comenta el base.

Por la victoria fue para Denver. Los de Colorado están lejos de ser un equipo corriente. Otro hubiese claudicado ante el atropello de Lillard (12 triples) pero es que en Denver juega un tal Nikola Jokic. Tras un cuarto partido algo apagado, en el quinto rozó el triple-doble con 38 puntos, 11 rebotes y 9 asistencias. Fue el guía de los Nuggets. Fue quien una vez más hizo funcionar todo para que la victoria se quedase en casa.

Jokic, mejor rodeado

La realidad es que la diferencia entre ambos equipos estuvo en el acompañamiento de sus estrellas. Lillard logró su 12º triple de la noche para poner a Portland por delante 138-140 con 3:47 minutos por jugar. Para ese momento el base acumulaba 17 de los 19 puntos de su equipo en las prórrogas. Los Blazers no volverían a anotar. Jokic puso el empate a 140 y posteriormente Michael Porter Jr. (26 puntos y 12 rebotes) metió un triple para poner en ventaja a Denver. Ni Lillard pudo levantarles de nuevo.

Además de los mencionados Jokic y Porter Jr., los Nuggets también contaron con un tercer jugador por encima de la veintena de puntos con Monte Morris, quien logró hasta 28 desde el banquillo. Peor estuvieron los complementos de Lillard. C.J. McCollum se quedó en 18 puntos con un 7 de 22 en tiros de campo y así lo lamentaba.”Es una pena que hayamos desperdiciado una de las mejores actuaciones de todos los tiempos al no apoyarlo más”.

Malone, satisfecho con sus chicos

No es para menos. Portland remontó 22 puntos y Lillard se encargó de enviar el partido a una segunda prórroga cuando los Nuggets casi estaban celebrando. Había bastantes ingredientes para que quedasen tocados moralmente, pero eso no ocurrió. Se levantaron una y otra vez hasta vencer. “Ganamos y perdimos este partido muchas veces antes de finalmente ganarlo. Nunca bajamos los brazos. Cada vez que lanzaban un golpe y nos tiraban a la lona, ​​nos levantábamos. Al final logramos la recompensa”.

(Fotografía de Matthew Stockman/Getty Images)


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