Detroit arrolla a los Spurs con un brillante Christian Wood

Si la victoria ante los Clippers del pasado viernes despertó optimismo en San Antonio, los se encargaron de echarlo por tierra en su visita a Detroit. El cuadro texano cayó por 132-98 ante unos que no venían precisamente en un gran momento, pero que se hicieron con su triunfo más abultado de la temporada para alcanzar las siete victorias, las mismas que los de Popovich. Ambos están a una sola victoria del equipo que marca la frontera de los playoffs en sus respectivas conferencias (Magic en el Este y Suns en el Oeste), pero desde luego las sensaciones no son positivas en ninguno de los casos.

Wood, héroe inesperado

Hay que huir de los nombres más habituales para encontrar al mejor jugador del partido. Ni Griffin, ni Drummond, ni siquiera Rose; el MVP de los de Michigan no fue otro que , quien con 28 puntos y 10 rebotes jugó el mejor partido de su carrera y materializó un potencial que hasta ahora había ido exhibiendo más bien a cuentagotas. El pívot ha ido poco a poco ganándose su espacio en la rotación de Casey, y anoche en solo 22 minutos demostró el impacto que es capaz de tener.

“Christian tiene un talento enorme, y eso le lleva a tener noches como esta, pero no siempre es así” dijo el técnico, que quiso dejar clara su confianza en el nivel del jugador mientras le exigía más constancia. “Siempre he dicho que tiene mucho potencial, pero tiene que pensar más en su juego. Si fuese capaz de hacer este tipo de cosas regularmente no estaría ahora en el quinto equipo de su carrera”.

Wood debutó en la NBA con los 76ers en 2015, y desde entonces ha pasado por Hornets, Bucks y Pelicans. Estos últimos le cortaron el pasado mes de julio, circunstancia que Detroit aprovechó para reclamarlo de la lista de waivers.

“Hay una gran diferencia entre mi juego actual y el de hacer un par de años” reconoció el jugador. “Creo que han sido importantes tanto la madurez como el trabajo de Casey. Es duro conmigo, pero sé que lo hace desde el cariño y tengo que agradecerle la oportunidad”.

Quien también estableció su récord anotador, en este caso más discreto, fue , autor de 13 tantos. Por su parte, fue el segundo en anotación de los de Michigan con 20 puntos.

Vuelta a los problemas

Pese a que el partido se mantuvo apretado hasta el descanso, el tercer cuarto finalizó de forma fatídica para San Antonio, que desapareció del choque para nunca más volver. El 37-20 del tercer periodo situó a los texanos 25 puntos abajo (96-71), y los últimos 12 minutos solo servirían para que la ventaja local se fuese ampliando hasta llegar a los 34 tantos finales, la máxima distancia del duelo.

En ausencia de Aldridge, actuó como primera espada del equipo, y lo hizo anotando 20 puntos con un 6/12 en sus lanzamientos. Fue la cifra más destacable de un partido más que olvidable en general, que volvió a mostrar la peor cara de estos Spurs y hacer que los peores presagios vuelvan a rodear al equipo, que deberá mejorar notablemente de cara al duelo que le enfrentará a los Rockets el próximo jueves.

(Fotografía de portada: Gregory Shamus/Getty Images)


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