Doncic firma un triple-doble descomunal pero Dallas no puede con los Bulls


El de Luka Doncic fue indiscutiblemente uno de los nombres de la jornada de anoche. Pese a que los Bulls se impusieron a los Mavericks en su visita al American Airlines Center por 101-117, fue el esloveno quien acaparó prácticamente toda la atención del choque, aunque por razones diferentes a lo largo del mismo. Desde su estratosférico inicio hasta su autocrítica final, el base vivió una auténtica montaña rusa a nivel de juego y emociones en un encuentro que, pese a todo, le ha ayudado a seguir colocando su nombre en las páginas de la historia de la NBA.

36 puntos, 16 rebotes y 15 asistencias fueron los números que sumó Doncic, una combinación de estadísticas absolutamente bárbara con muy pocos precedentes en la historia. En concreto, el de los Mavs se convirtió en el cuarto jugador en la historia en firmar un 35+15+15 junto a James Harden, Wilt Chamberlain y Oscar Robertson, siendo el más joven en hacerlo. Además, con este ya son 29 los triples-dobles que ha conseguido a lo largo de su carrera, superando en dicha clasificación a Michael Jordan y colándose entre los 15 jugadores que más veces han alcanzado este registro.

Un recital con dos caras

Sin embargo, su forma de alcanzar estos números fue bastante dispar, al menos en lo referente a la anotación, ya que 30 de los puntos de Luka llegaron en una primera parte en la que estuvo intratable. El base, que además capturó 7 rebotes y repartió 5 asistencias en este periodo, jugó una mitad histórica, ya que solo James Harden y Allen Iverson habían logrado unas estadísticas así al descanso desde 1997.

Esto le hizo liderar en solitario a unos Mavs que, al margen de él, ofrecieron una imagen muy pobre, y de hecho ni siquiera su exhibición logró hacer que el equipo pudiese competir durante estos 24 minutos. Doncic anotó más puntos en los dos primeros cuartos que todos sus compañeros juntos, y el pobre nivel defensivo de los de Carlisle hizo que el marcador al descanso fuera de 52-67 a favor de los Bulls.

En la segunda parte, no obstante, las cosas cambiarían. Su nivel de acierto se desplomó, y Luka se quedó en un 1/10 en el lanzamiento en esta mitad que le impidió llevar su actuación a costas aún más históricas y truncó el intento de remontada de los suyos. Esto le llevó a ser enormemente autocrítico consigo mismo, asumiendo incluso la responsabilidad de la derrota.

“He jugado fatal en la segunda parte. El partido se ha perdido por mí. He sigo demasiado egoísta por llevar 30 puntos al descanso, y en la segunda mitad no he sido yo mismo. Tengo que jugar mucho mejor y no debería estar haciendo estas cosas” aseguró el esloveno, quien, cuando se le preguntó a qué se refería, aclaró: “He asumido varios lanzamientos que no debería haber tirado”.

Vuelve el mejor Markkanen

En Chicago, una de las grandes noticias fue el gran nivel de Lauri Markkanen, quien recordó a su mejor versión y lideró a los suyos a su quinta victoria de la temporada. En su segundo partido tras estar dos semanas de baja debido a los protocolos contra el Covid-19, el finlandés logró terminar con 29 puntos y 10 rebotes, firmando su mejor encuentro en mucho tiempo. En concreto, hay que remontarse a diciembre de 2019 para encontrar la última vez que el ala-pívot anotó tantos puntos, así como su último doble-doble, por lo que quizás esta actuación ayude a algunos a recordar lo alto que apunta cuando está al 100%.

Además, los Bulls contaron con un banquillo a un gran nivel que logró aportar 61 tantos, más incluso que el quinteto titular. De entre los suplentes, el más destacado fue Garrett Temple con 21 puntos, seguido por Thaddeus Young y Otto Porter Jr., autores de 16 y 15 respectivamente.

(Fotografía de portada: Ronald Martínez/Getty Images)


EXTRA NBAMANIACS

Nuestro trabajo en nbamaniacs es apoyado por lectores como tú. Conviértete en suscriptor para acceder a beneficios exclusivos: artículos especiales, newsletter, podcast, toda la web sin publicidad y una COMUNIDAD exclusiva en Discord para redactores y suscriptores.