El curioso caso de Minnesota Timberwolves y su vértigo a rebasar el 50% de victorias

Where amazing happens” predica la NBA. Algo así como “donde lo increíble ocurre” reza el lema de la mejor liga de baloncesto del planeta. Y razón tiene, ya que si un campeonato deportivo puede presumir de capítulos inverosímiles, esa es la NBA. En el siguiente caso, los sueños parecen haber tornado en pesadilla para sus protagonistas, los Minnesota , que desde que perdiesen el balance positivo de victorias/derrotas el 25 de noviembre ante los Indiana Pacers no han conseguido devolver su récord por encima del 50 por ciento.

Y no habrá sido por oportunidades. He ahí lo curioso del caso. El conjunto entrenado por ha tenido hasta ocho ocasiones desde entonces para enderezar su porcentaje de victorias a más de la mitad. En todas ellas fracasó y volvió a situar sus triunfos por debajo del número de derrotas. Pero la NBA concede segundas y hasta novenas oportunidades. Como la que tendrán los Timberwolves esta noche ante los San Antonio Spurs.

En las anteriores ocho ocasiones fallidas, las derrotas del los de Minnesota llegaron ante Denver Nuggets el 27 de noviembre, Oklahoma City Thunder el 1 de diciembre, San Antonio Spurs el 13 de diciembre, Boston Celtics el 16 de diciembre, Los Angeles Lakers el 20 de diciembre, Dallas Mavericks el 30 de diciembre, de nuevo los Thunder el 4 de enero y la última frente a los Phoenix Suns. Estos encuentros, todos ellos concluidos con derrota wolve, claro, evidencian el inexplicable miedo escénico que se ha apoderado del conjunto de Minneapolis cuando el equipo ha podido empezar a crecer en la clasificación de la Conferencia Oeste.

La soledad de

Explicaciones a este extraño fenómeno hay pocas. No se debe a que la mayoría de encuentros se hayan celebrado lejos del Target Center, ya que de los ocho choques, cuatro se disputaron en Minnesota. La solución al enigma que asola a los Wolves no puede pasar sino por la escasa aportación de su segunda unidad, la reducción de prestaciones respecto al inicio de curso de puntales como o o la soledad de Kevin Love cuando el resto de compañeros también han de dar un paso adelante. Esta noche tendrá que tratar de sortear su particular mal de altura en el inexpugnable AT&T Center de San Antonio.

Pese a su formidable comienzo de temporada con balances de 3-0 o de 7-4, los Timberwolves no han conseguido remontar como para considerarse un candidato firme a entrar en Playoffs. Ahora mismo, su 18-18 les deja a tres partidos de la postemporada, que marcan los Mavericks (22-16).