Río 2016, día 6: España sufre pero sobrevive

Tras perder de forma dramática los dos primeros partidos en Río 2016, España se presentaba ante Nigeria con la presión de ganar o quedar virtualmente fuera de la lucha por las medallas, lo que hubiera sido quizás su golpe más duro desde Barcelona 1992. Y si bien el equipo entrenado por pudo salir con vida tras imponerse por 96-87, siguió dejando muchas dudas sobre su fiabilidad cuando lleguen pruebas más exigentes, empezando por el duelo ante Lituania del sábado.



El principio fue prometedor para la vigente subcampeona olímpica. El ataque español funcionó espléndidamente en el primer cuarto, incluyendo un que dejó atrás su terrible inicio de torneo compensando su falta de tiro con agresivas y efectivas entradas a canasta. Aun sin un dominador, el parcial de 25-11 parecía dar una cierta tranquilidad ante una Nigeria que tardó en meterse en el partido.

Pero el campeón africano aprovechó bien la tensión española, especialmente a la hora de cerrar los cuartos. Dos rotundos parciales de 4-17 y 0-15 en los finales del segundo y tercer parcial anularon todo el trabajo hecho previamente por España. Nigeria se encontraba con un Chamberlain Oguchi letal desde la línea de triples y con la polivalencia de su líder natural, , llegando a ponerse por delante a 10 minutos del final (65-66).

Un veterano ilustre como puso algo de tranquilidad empezando el último cuarto, pero la presión nigeriana seguía siendo intensa gracias a las apariciones de Champ Oguchi. Solo al final, España se encontró con el Pau Gasol de siempre, consiguiendo varias canastas en la pintura que dieron la ventaja necesaria para llegar a los dos últimos minutos con la ventaja suficiente para administrar el resultado. El 96-87 no pasará a la historia como una victoria dominante, pero tampoco como uno de los puntos más negros de la historia del baloncesto español.

16 puntos (7/15 en tiros de campo), 7 rebotes, 4 asistencias y 2 tapones en 23 minutos fue el balance final de Pau Gasol, máximo anotador de España, acompañado por los 15 puntos y 4 asistencias de un Ricky Rubio que necesitaba un impulso de moral con extrema urgencia. Por parte de Nigeria, Chamberlain Oguchi consiguió el curioso hito de anotar 24 puntos sin intentar un tiro de dos, ayudado por un 7/12 en triples. Un ex-NBA como Josh Akognon aportó 12 puntos, con 11 para .

Perfecta Lituania

Lituania defendió su condición de invicta a costa del hasta anoche co-líder del grupo B: Argentina. En un duelo que no decepcionó en cuanto a intensidad y defensa, el equipo báltico aprovechó su sangre fría en los minutos finales y su mayor acierto. especialmente de un inspirado Mindaugas Kuzminsas, para derrotar una Argentina siempre metida en el partido. Pero, pese a un gran , el equipo sudamericano acabó pagando su irregularidad ofensiva y falta de rebote.

Kuzminskas, nuevo fichaje de los Knicks, fue el máximo anotador del partido con 23 puntos (9/13 en tiros de campo). A su lado, sigue siendo uno de los mejores bases del torneo, aportando 17 puntos y 7 asistencias al triunfo lituano. Por parte de Argentina, Manu Ginóbili terminó con 22 puntos, aunque al final su 10/17 en tiros libres acabó haciendo daño. sumó 14 puntos, mientras que un bien defendido se quedó con 12.

Brasil se pone en problemas

Un enorme , quien con 33 puntos batió el récord de anotación en estos Juegos que había establecido un día antes Carmelo Anthony, lideró un importante triunfo para Croacia ante la anfitriona Brasil por 76-80. La mejor defensa del equipo balcánico y su acierto exterior fueron claves para dejar casi encarrilado su pase a cuartos de final. Por el contrario, Brasil pagó el mal día de Nené (2/10 en tiros de campo) y algunos minutos sin ideas ofensivas para complicar su pase a la siguiente ronda, quedando empatados en cuarto puesto del Grupo B con España.

Aparte de los 33 puntos (10/16 en tiros de campo) y 6 rebotes de Bojan Bogdanovic, la estrella del partido, fue también clave en el triunfo de Croacia con 15 puntos (incluyendo sus tres primeros triples del torneo) y 7 rebotes. Por la anfitriona, los 16 puntos de y los 10 puntos y 9 asistencias de Marcelinho Huertas, el jugador que mejor dirigió a Brasil cuando estuvo en cancha, fueron lo mejor del equipo. El equipo entrenado por Rubén Magnano tendrá un difícil compromiso de rivalidad regional ante Argentina el sábado con la obligación de ganar para mantener sus opciones olímpicas.