Mikal Bridges, con sus 616 partidos consecutivos sin una sola ausencia, es conocido como el hombre de hierro de la NBA, pero Harrison Barnes no se le queda atrás. El alero de los Spurs ha sido durante muchos años un fijo en la pista y ha estado presente siempre, encadenando una racha de 364 encuentros seguidos que se remonta a 2021. Una racha que ha llegado a su fin esta madrugada.
En la visita de los Spurs a Philadelphia, Barnes se ha perdido su primer encuentro en más de cuatro de años, pues unas molestias en el tobillo izquierdo le hicieron ser baja a última hora. Según afirmó Mitch Johnson, el alero despertó de la siesta previa al partido con dolor en la articulación y tuvo que recibir tratamiento por parte de los servicios médicos, lo cual generó que fuera descartado de manera sorprendente poco antes de arrancar.
Hay que remontarse al 4 de diciembre de 2021 para encontrar el último choque en que Harrison, por aquel entonces jugador de los Sacramento Kings, tuvo que ausentarse de un encuentro. En concreto, se perdió cinco partidos por unas molestias en el pie, pero cuando volvió lo hizo aparentemente recuperado de cualquier posible dolor y listo para encadenar tres temporadas consecutivas de 82 choques cada una.
Y cuando parecía que esta iba a ser la cuarta, ha surgido esta inesperada dolencia que ha truncado una de esas rachas que tanto llaman la atención en época de load management.
(Fotografía de portada: Daniel Dunn-Imagn Images)





