Finaliza la primera fase para España con otra cómoda victoria, esta vez ante Georgia

59 – 83

Partido de trámite que España supo resolver como tal. Acaba la primera fase del torneo con otra victoria de las cómodas, esta vez ante una Georgia que estuvo combativa durante el primer cuarto pero que luego se fue desmoronando con el paso de los minutos.

Ambas selecciones empezaron el partido de manera dubitativa, lo que se tradujo en una igualdad en juego y empate en el marcador en esos diez minutos iniciales. Cuando en el segundo cuarto España pudo quitarse ese pañuelo de imprecisiones y empezó a correr al contraataque, es cuando las diferencias en puntuación entre españoles y georgianos se notaron, y los de Juan Antonio Orenga se fueron 12 puntos arriba al descanso.

La ruptura del partido terminaría por confirmarse durante el tercer período, gracias a una sustancial mejora del combinado español desde la línea de tres. Ricky Rubio completó una actuación sobresaliente antes de ser sustituido para tener descanso, y Sergio Rodríguez tomó entonces la batuta del espectáculo. El discurrir desde ahí hasta el final del partido se resume en mantener la ventaja para España y darle minutos a una segundad unidad que ha de ser crucial en la siguiente fase.