Fuerte discusión entre Green y Durant tras la derrota de Warriors

Los no están acostumbrados a perder. Nunca puedes estarlo cuando en tu plantilla aparecen nombres como , Stephen Curry, Klay Thompson… y el largo etcétera de fueras de serie que pueblan las zonas más exclusivas de la Bahía. Este lunes sufrieron su tercera derrota de la temporada (por 11 victorias), ante los Clippers. Y el revés, que por sí solo es absolutamente intrascendente, pudo dejar alguna que otra grieta de importancia de puertas para dentro.

Todo se originó con la posesión decisiva que erraron los Warriors antes de la prórroga. Con todavía posibilidad de ganar el partido evitando el tiempo adicional –seis segundos para el final– se decidió a alquilar la capa de súperhéroe que suele corresponder a sus compañeros y quiso decidir el encuentro por su cuenta. Kevin Durant esperaba ese balón para ser él quien liquidase la noche y a los Clippers, sin embargo Green amasó demasiado balón y no pudo ni probar suerte con el hierro puesto que perdió la posesión por el camino. Habría prórroga.

Green no venía de una serie de lanzamiento demasiado acertada (terminó el partido con 3 de 9 en tiros de campo y 0 de 2 en triples), para mayor cabrero de Durant tras el final del cuarto período.

Enfado de Durant

No hubo canasta de Green pero lo que sí hubo fue un cabrero monumental de Durant, que esperaba que ese balón, mucho más sin Curry (lesionado) en la pista, fuese solo para él.

Hasta ahí se conocía del cortocircuito entre Draymond Green y Kevin Durant tras el partido, pero ESPN arrojó algo más de luz sobre el asunto, llegando a confirmar que la discusión entre ambos jugadores (y más involucrados posteriores) tuvo continuidad tras el paso por vestuarios.

Según informaron Adrian Wojnarowski y Marc J. Spears, el intercambio de reproches se alargó tras el final del partido, en la zona de vestuarios de Golden State, y hasta algunos compañeros de equipo reprobaron que Green hubiera querido escribir el guión por su cuenta en la última posesión del último cuarto.

Parece ser, continúa Woj, que el acalorado debate fue uno de los más grandes de la era triunfal de los Warriors, según algunas fuentes que fueron testigo de los hechos. Estas fuentes también añadieron que ningún jugador tuvo que llegar a ser separado por amenaza de contacto físico o envalentonamiento mayor; la discusión transcurrió con un tono elevado pero cada uno desde su lugar en el vestuario de visitantes del Staples Center.

Compañeros reprochando a Green

Como decimos, otros compañeros tomaron parte en la discusión haciendo saber a Green que no había actuado bien en la posesión previa a la prórroga. Pero el ala-pívot insistía en la defensa de sus actos, cosa que enervó más los argumentos de Kevin Durant, de acuerdo a las fuentes de ESPN.

El desencuentro también se habría visto avivado dado que, en algún momento del debate, Green habría recordado a Durant su condición de agente libre el próximo verano, como quitándole por ello autoridad a sus palabras. KD puede ser agente libre sin restricciones el próximo verano gracias a su contrato de un año más otro opcional con player option. No han sido escasos hasta este punto los rumores que apuntan a una posible marcha del MVP de las dos últimas Finales.

Y más madera (casi napalm) para el enfrenamiento. Según aportó el periodista Chris B. Haynes (Yahoo!) Green pudo dirigirse a Durant como “bitch” (“zorra”) varias veces durante su disputa.

Ningún jugador de los Warriors atendió a los medios tras lo sucedido a excepción de Shaun Livingston, que explicó de soslayo la religiosa experiencia para los suyos. “Solo es espíritu de equipo. Espíritu de equipo. Los chicos habrían querido un desenlace diferente de lo que pasó. Obviamente, Dray cometió la pérdida y los chicos pensaban que estaban mejor situados que él y querían el balón, y no lo recibieron. Estas cosas pasan en el deporte. Pero estuvo bien ver ese fuego, esa emoción”, alegó el guard suplente de Golden State.

Martes delicado: Green sin jugar

Aunque la situación no parecía que fuera a ir a mayores y dejase un mal aura en el vestuario, los Warriors decidieron emplear el martes para cerrar las grietas que puedan haber surgido en la plantilla a raíz de la discusión. Y lo hicieron con contundencia.

Informó Shams Charania (The Athletic) que el problema de ayer lunes a punto estuvo de volver a replicarse este martes, cuando el equipo se reunió para preparar el encuentro de esta noche ante Atlanta. Pero los Warriors decidieron cortar el asunto de raíz. Para tal encuentro ante los Hawks parece que no estará hábil Draymond Green, que por decisión del cuerpo técnico no se vestirá de corto. Según Charania, la decisión responde a que se calmen un poco los ánimos tras lo sucedido. Y el periodista Sam Amick añadió que la decisión de dejar fuera a Green viene directamente de Steve Kerr.

Draymond Green ha sido entonces el señalado tras la discusión con Durant, seguramente tras sus supuestas descalificaciones a su compañero de equipo. Su baja ante Atlanta le costará al jugador más de 120.000 dólares, como pudo señalar el gurú Bobby Marks.

Woj añadió que el castigo a Green también consistirá en la sustracción del sueldo correspondiente al encuentro ante Atlanta. De esa manera, la entidad señala la conducta de Draymond como la más reprobable. Hasta el momento, no ha trascendido si habría castigo para Durant.

Hecho aislado, hasta normal

Por el bien de Golden State, desde dentro este episodio tampoco convendría ser exagerado. Aunque no es normal ver a dos compañeros de los Warriors discutir de esa manera, más aún Draymond Green y Kevin Durant que tenían una buena relación, la explosión controlada es sinónimo de que el equipo no quiere pasearse en temporada regular. Está para competir. También puede considerarse como un hecho comprensible en un conjunto atestado de estrellas y que está capacitado para aplastar a cualquier rival ahora mismo.

No se le dé, pues, más importancia de la que tiene. Un chispazo puntual en un grupo histórico que quiere ganar siempre. Algo hasta normal, pero no debería de suponer nada más. Castigo y por la siguiente victoria, todos juntos. Y eso tienen que comprenderlo dentro del propio equipo, Draymond Green y Kevin Durant.