Houston derrota a los Clippers y enlaza cinco victorias consecutivas

Parece que los empiezan a carburar. El cuadro entrenado por Mike D’Antoni sumó su quinto triunfo consecutivo tras imponerse a los por 102-93, convirtiéndose en el equipo más en forma del Oeste y haciéndose con la segunda plaza de la conferencia, solo por detrás de los Lakers. Los de , por su parte, son quintos con un balance de 7-4.

La victoria texana se cimentó, como de costumbre, en los puntos de , autor de ni más ni menos que 47 tantos. Compartir backcourt con Westbrook no parece haber afectado en absoluto al peso anotador del escolta, que superó las cuatro decenas por quinta vez en once partidos y volvió a evidenciar que estos siguen siendo sus Rockets.

La Barba añadió además 7 asistencias, 6 rebotes y 3 robos para alzarse como indiscutible MVP de un partido que se encargó de decidir en los compases finales. Los Clippers, que habían estado todo el partido por detrás, se pusieron en ventaja por primera vez a falta de menos de 7 minutos (80-83), momento a partir del cual Harden anotó 17 de sus puntos para evitar que el triunfo se escapase del Toyota Center. Es más más, su contribución fue clave más allá de la anotación, ya que la acción que mató definitivamente el encuentro llegó en un robo de James a Kawhi que tardó pocos segundos en convertirse en un alley oop del escolta a Tyson Chandler.

, con 17 tantos, se encargó de secundar la gran actuación de su compañero, apoyado también por el doble-doble de , quien tras terminar el choque con 12 puntos y 20 rebotes se convirtió en el primer jugador en la historia de la franquicia en finalizar tres partidos consecutivos con 20 o más capturas bajo el aro desde que lo hiciera Moses Malone en 1982. Houston contó con varias bajas significativas, de las que la más importante fue la de Eric Gordon, que se perderá alrededor de seis semanas tras ser operado de su rodilla derecha.

Beverley y la defensa

“Os engaña a todos haciéndoos cree que defiende, pero no defiende a nadie. Simplemente corre por ahí sin hacer nada”. Estas fueron las palabras de Russell Westbrook sobre al término del choque, unas declaraciones que no tardaron en generar revuelo. El de los Clippers es reconocido por gran parte de la NBA y su entorno como uno de los defensores más incómodos del campeonato, algo que no es compartido por el ex de los Thunder, que trató de apoyarse en la actuación de su compañero para justificar su visión: “Ya veis luego lo que pasa. Tanta expectación para recibir 47 puntos”.

Lo cierto es que, al menos en base a los datos, la opinión de Russell parece un tanto precipitada. Si nos atenemos a la noche de hoy, Harden no fue capaz de anotar ninguno de sus seis lanzamientos mientras fue defendido por el base, y perdió cuatro balones siendo marcado por él.

Esperando a George

, con 26 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias fue una vez más el mejor de los Clippers, aunque encontró un apoyo muy escaso en sus compañeros en el quinteto titular, entre los que nadie logró alcanzar los dobles dígitos. Sí lo hicieron Lou Williams, autor de 20 tantos, y JaMychal Green, que sumó 14 puntos y sendos rebotes, desde el banquillo, pero lo cierto es que, para sorpresa de muchos, se vio a los angelinos algo escasos de hombres capaces de generar canastas. Esto, no obstante, debería acabar con el regreso de Paul George, a quien pueden no quedarle más que unos pocos días para hacer su debut con el equipo.

El encuentro estuvo marcado por las expulsiones, ya que los de Los Ángeles tuvieron que ver marcharse a Patrick Beverley y a Doc Rivers a vestuarios antes de tiempo. Fue especialmente llamativo el caso de este último, quien, con dos tiempos muertos aún en su haber, trató de solicitar el coach challenge sobre una acción de cuyo transcurso ya habían pasado 30 segundos, por lo que esta no pudo ser revisada. Los colegiados le comunicaron que no se le restaría un tiempo muerto debido a que no había podido llevarse a cabo la revisión, pero esto no fue así, y cuando, minutos después, el técnico descubrió que se le había informado mal al respecto impidiéndole gestionar sus tiempos muertos de forma eficiente, estalló y fue sancionado con dos faltas técnicas.

“No hemos merecido ganar por cómo hemos jugado tanto en defensa como en ataque, pero errores de este tipo no pueden ocurrir a este nivel” afirmó tras el partido. “Ha sido gravísimo, ¿y su respuesta es echarme? Simplemente me limité a decir que aquello era una locura”.

La expulsión de Rivers dio lugar a una de las imágenes del encuentro, pues Austin Rivers, jugador de los Rockets e hijo del entrenador angelino, pidió insistentemente la segunda técnica hasta que esta llegó, y despidió a su padre con cierta sorna mientras este abandonaba la pista.

(Fotografía de portada: Yong Teck Lim/Getty Images)


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