Isaiah Thomas se autoproclama el mejor base de la NBA (en un contexto cómico)

Que es un jugador con una gran confianza en sí mismo no es ni mucho menos una novedad. Esta ha sido siempre una de sus grandes virtudes, pues, pese a su escasa estatura (1,75) su descaro y determinación le han valido una gran carrera en la NBA en la que destacan sus dos All Star Game y su presencia en el segundo Quinteto Ideal de la temporada 2016-17. Sin embargo, es posible que esta vez se haya excedido.

El jugador de los acudió al programa Cold As Balls, presentado por el humorista Kevin Hart, quien le preguntó por su opinión acerca de los cinco mejores bases de la Liga. La respuesta de Thomas, quizás fruto del tono distendido del programa, fue clara: “Yo soy el primero”. A continuación, completó la lista nombrando a Stephen Curry, Russell Westbrook, John Wall y Damian Lillard, aunque cuando Hart mencionó la ausencia de Kyrie Irving corrigió rápidamente: “Me he olvidado de Kyrie. Es muy bueno, es el tercero”.

Como curiosidad, cabe destacar la singular relación entre las carreras de Thomas e Irving. Ambos fueron elegidos en el mismo Draft, pero en posiciones radicalmente opuestas: Kyrie fue el número 1, mientras que Isaiah fue seleccionado en la posición número 60. Además, en 2017 fueron protagonistas de uno de los movimientos del año, en el que intercambiaron Cleveland por Boston y viceversa.

¿Un año tarde?

Aunque estas declaraciones puedan parecer una locura actualmente, de haber tenido lugar hace un año seguramente estaríamos ante un debate real. En la temporada 2016-17, el por entonces base de los Celtics promedió 28,9 puntos y 5,9 asistencias, y fue el principal artífice del primer puesto de los de Brad Stevens en el Este. Además, al margen de lo estrictamente deportivo, protagonizó uno de los momentos más emotivos de la Liga cuando disputó el primer partido de los playoffs solo unas horas después de la muerte de su hermana. Sus lágrimas durante el minuto de silencio le hicieron un hueco en el corazón de todos los aficionados de Boston y del baloncesto en general.

No obstante, todo se torcería poco después. Su lesión en las Finales del Este, su traspaso a Cleveland, su falta de química en los Cavaliers tras su regreso a las pistas, su casi inmediato traspaso a los Lakers… Todo contribuyó a que su estatus en la NBA decayese considerablemente. Ahora en Denver, tiene la oportunidad de volver a alzarse como una de las figuras del momento. Si volvemos a ver la versión que ofreció hace poco más de un año, quizás haya que recuperar estas declaraciones y debatir seriamente al respecto.