Cada decisión. Cada palabra. Tiene su consecuencia. Y en este caso «ha salido cara» con el primer campeonato de los Knicks en los últimos 53 años.
Jalen Brunson decidió perdonar hasta 113 millones de dólares en su extensión de 2024 para permitir una mayor flexibilidad salarial a la franquicia.
Dicho gesto les permitió acometer las renovaciones de Anunoby y Mikal Bridges, y próximamente puede que les ayude también con Mitchell Robinson y Landry Shamet, dos piezas clave del anillo.
¿Se arrepiente de ello? Rotundamente «no».
Así lo confirmó en unas declaraciones posteriores a la periodista Malika Andrews tras ganar el quinto partido a los Spurs.
«Sin duda valió la pena. Valió la pena al cien por cien», destacó Brunson.
«Incluso si no lo hubiéramos conseguido, siento que hacer eso y emprender el camino, también habría valido la pena. Pero definitivamente este ha sido el punto culminante», explicó.
Cabe recordar que el núcleo de los Knicks tiene su contrato garantizado al menos dos temporadas más con una ‘opción de jugador’ de Towns para la campaña 2027-28 y una ‘opción de equipo’ para Josh Hart.
Prioridad Robinson
Novias no le van a faltar en el próximo mercado veraniego; no obstante, los Knicks pondrán todo de su parte para tratar de retener a su pívot reserva Mitchell Robinson.
Respetándole las lesiones, Robinson ha sido una pieza clave de la rotación, especialmente en las Finales NBA cerrando el rebote y defendiendo a Victor Wembanyama.
Actualmente está percibiendo un salario de 12,95 millones de dólares, y a partir de julio será agente libre sin restricciones.
Desde que fuera seleccionado en la segunda ronda del Draft 2018, sus promedios en la NBA han sido de 7,5 puntos, 8 rebotes y 1,7 tapones en 397 encuentros oficiales.
(Fotografía de portada: Imagn Images)





