Jeremy Lin, listo para liderar

En su momento, cuando los Houston Rockets pagaron 20 millones por llevarse dos temporadas a , se habló de estafa. Se dijo que el efecto ‘Linsanity’ los había enajenado. Que habían sido presas del hype y el afán publicitario, y que lo demostrado por Jeremy Lin en los New York Knicks —que fue tremendo— no era suficiente ni se había prolongado tanto en el tiempo como para ofrecer semejante cantidad de dinero.

Lin, cierto, nunca estuvo a la altura de las expectativas, desorbitadas en Houston. Perdió la titularidad y sobrevivió como pudo en la segunda unidad. La redención, la oportunidad perfecta para resarcirse le llegó en los . Un equipo desinflado, con unas metas modestas y extrañamente esquivos a los focos que habitualmente despierta la franquicia L.A. —dentro de lo que su historia les permite—. Tampoco fue ahí. Lin recibió el cetro de la libertad y la creación. Pudo hacer y deshacer a su gusto en un puesto de playmaker carente de rivalidad. Una temporada y cuatro destellos aislados después, era escupido del tren de los sueños.

Y ya, otra vez en la estación, no se esperaba que volvieran a pasar grandes oportunidades. Y fue ahí, como a Lin le gusta, tranquilo, ajeno a las masas y a las pasiones que levanta por su peculiar historia, por sus orígenes y por sus ojos rasgados, justo cuando volvió a competir. En Charlotte llegó para ser sexto hombre, y hasta el final estuvo peleando para ser el mejor de la temporada —sexto finalmente por el galardón—.

Creando una identidad

Su nombre se revalorizó nuevamente en el mercado, y ahora, en la madurez de sus 27, regresa a la titularidad en los Brooklyn dispuesto a asumir el reto. “Pienso que he crecido mucho en los últimos años. Sólo quiero intentar ser un líder”, ha dicho Lin para NBA.com. “Hemos hablado mucho de la cultura y del estilo que queremos establecer, y una ética de trabajo. Quiero ayudar. Va a ser colectivo. Brook [López] va a ser una parte importante de esto, así como los demás jugadores”.

Más motivos para reforzar la confianza del Lin. Su relación con el nuevo técnico de los Nets no tendrá que partir desde cero; el base ya conoce a  de cuando ambos coincidieron en su etapa en los Knicks. “Soy el playmaker, soy el point guard. Tengo que ser un líder y la extensión del entrenador. No voy a ser tímido ni huiré de ese rol”, ha afirmado Jeremy.

Actualmente se encuentra siguiendo a su nueva franquicia en las Ligas de Verano, como un seguidor más en primera línea. “Está guay colega. Esto me recuerda lo lejos que he llegado. Dios me ha bendecido en muchos sentidos, y el viaje ha sido increíble. Yo fui uno de ellos. Saliendo desde el banquillo en la Summer League“.

Movimientos

En lo que llevamos de verano, los Nets han perdido piezas destacadas como Jarret Jack, Sergei Karasev o Wayne Ellington, han fracasado en fichar a jugadores como Tyler Johnson o Allen Crabbe, y han logrado subir al carro, además de al propio Lin, a o .

Su próximo gran objetivo, según los últimos rumores, convencer al imprevisible .