Kevin Love ‘raja’ de J.J. Barea y Dante Cunningham

Que la de Minnesota (17-18) se está convirtiendo en una temporada decepcionante, otra más, salta a la vista cuando quedan cerca los aledaños de la primera mitad de la temporada regular. , líder de la franquicia y alguien que no suele expresar ni en público ni en caliente su frustración, aunque la sienta, mandó un serio toque de atención verbal a dos compañeros de equipo después de la derrota de su equipo ante los Phoenix Suns (103-104).



“No podemos tener a dos jugadores que juegan buenos minutos sentados en el fondo del banquillo, quedándose ahí sentados sin levantarse durante los tiempos muertos”, dijo Love en referencia al exiguo lenguaje verbal y de grupo que exhibieron José Juan Barea y en el último cuarto del choque ante los Suns. “Necesitamos estar todos juntos en esto. Estos es algo que me molesta. Se supone que somos un equipo”.

En su intervención, Love no pronunció literalmente los nombres de sus dos compañeros señalados, aunque contemplando las miradas que el ala-pívot dedicó a la esquina del banquillo en el último cuarto ponen de manifiesto la identidad de sus críticas. Con sus palabras, Love intentó ejercer del líder que se le supone y es para la franquicia de Minneapolis, alentando a sus dos compañeros a mejorar en la cancha y en su actitud. Barea y Cunningham dieron una mala imagen para el equipo ante los Suns, molestos por su escasa importancia en la rotación de .

“Son dos hombres de los que nosotros esperamos más”, añadió Love. “Pienso que ellos esperan más de sí mismos. No estoy tratando de señalar a nadie en particular y no quiero hacer esto más grave de lo que es, pero simplemente se trata de un equipo al que necesitábamos derrotar esta noche y necesitábamos a todo el mundo ahí, aun los muchachos que no juegan ni un minuto. Necesitamos tener un equipo, y un banquillo está unido en eso”, finalizó.

Barea y Cunningham no se encontraban en el vestuario de los Timberwolves durante la ‘rajada’ de Love, pero se espera que esas palabras no hayan caído en gracia en ambos jugadores, sobre todo en Barea, quien ya mantuvo un intercambio serio de ideas cuando Love criticó la aportación de la segunda unidad de los Wolves.