Kidd recuerda el extraño consejo de Nowitzki para mejorar su tiro: “Respira por los ojos”

Aprovechando su reciente ingreso en el Salón de la Fama, ha decidido rememorar algunos de los mejores momentos de su paso por la NBA. Para ello, la web The Players Tribune le ofrecía la oportunidad de extenderse mucho más allá de los cinco minutos que se le concedían el día de su nombramiento en el Salón de la Fama, por lo que, bajo el título de ‘Historias de 19 temporadas’, relató varias anécdotas. Entre ellas, destaca una relativa a y el secreto de su efectividad en los lanzamientos.

Corría el año 2008 y Kidd acababa de volver a los Dallas , la franquicia con la que debutó. Allí estaba también el alemán, vigente MVP de la Liga y líder indiscutible del equipo, lo que llevó al base a querer aprender de él: “Una de las cosas más importantes que he aprendido a lo largo de mi carrera es a pedirle consejo a otros jugadores” relata. “Aquella temporada sabía que tenía que mejorar mi tiro exterior y Dirk era una máquina de meter triples”. Esto llevó a Kidd a preguntarle cuál era su secreto.

Nowitzki comenzó con una explicación estándar: “Separa los dedos, coloca los pies de esta forma, suelta la pelota así…”. Pero lo mejor estaba por llegar. “La clave del tiro es respirar” continuó el germano. “Sí Dirk, lo pillo” resondió Kidd, que no sabía lo que iba a oír a continuación. “No. Hazlo por los ojos. Tienes que respirar por los ojos”.

“No supe qué responder” continúa narrando Kidd. “Quizás me estaba tomando el pelo, pero al final estas son las historias que todavía me hacen reír. Cuando echo la vista atrás, lo que más echo de menos son experiencias como esta con compañeros a los que admiro”.

¿Un consejo útil?

Como colofón curioso a la anécdota, resulta que en los 29 partidos que Kidd jugó aquella temporada con la camiseta de los Mavericks firmó el mejor porcentaje de triples de su carrera con un 46%. Además, las dos siguientes campañas sus porcentajes desde el perímetro fueron del 40,6% y 42,5%, tercera y segunda mejor cifra de su trayectoria respectivamente. Quizás, por absurdo que parezca, aquel consejo de Nowitzki acabase influyendo en Kidd más de lo que él mismo es capaz de reconocer.