La celebración de Lakers, en modo espera por el coronavirus


El habitual baño de masas del equipo campeón por su ciudad no podrá producirse de inmediato en el caso de los Lakers. Una vez conseguido el 17º campeonato de su historia, jugadores, organización y aficionados explotaron de júbilo tras toda una década esperando para volver a las Finales y tocar de nuevo el cielo; ese desde el que seguro Kobe Bryant esbozó esa media sonrisa que nos regalaba con sus hazañas.

La emoción por ganar e igualar los 17 anillos de Boston Celtics es inmensa. Sin embargo, en la franquicia saben que en estos momentos la seguridad sanitaria está por encima de cualquier muestra de efusividad desmedida. Por ello, y a través de un conciso comunicado en Twitter, los californianos han anunciado que cualquier celebración masiva deberá retrasarse hasta que sea seguro realizarla.

“Estamos deseando celebrar este título de la NBA que hemos conseguido junto a nuestros aficionados. Después de consultar tanto con la ciudad como con el condado, todos estamos de acuerdo en que se llevará a cabo una celebración pública e inclusiva tan pronto como sea seguro hacerlo. Mientras, ¡gracias de nuevo a todos los aficionados por su apoyo”, reza la misiva angelina.

Con esta declaración los Lakers quizás desean evitar nuevas reuniones de aficionados como la producida en los alrededores del Staples Center, donde se dieron cita cerca de 1.000 personas. Pese a que todo se estaba desarrollando con normalidad, algunos individuos aprovecharon para mezclarse con la multitud y lanzar diversos objetos a la policía, lo que según fuentes oficiales provocó 76 arrestos. El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, pidió a los aficionados que se abstuviesen de reunirse para realizar celebraciones públicas.

El equipo, ya en Los Ángeles

Así es. Si bien cualquier acto que conlleve la presencia de los aficionados se encuentra en stand by, los jugadores no han podido esconder su sonrisa permanente al llegar a Los Ángeles. Tras pasar casi cuatro meses en la burbuja de Orlando, los Lakers han vuelto a casa con el Trofeo Larry O’Brien bajo el brazo. Han hecho historia. Han ganado el campeonato más extraño que hayamos visto –la temporada ha durado casi 12 meses– y han devuelto la gloria a un equipo que llevaba demasiados años en el ostracismo de la competición.

La pareja formada por LaBron James y Anthony Davis ya tiene un anillo. El Rey cumplirá 36 años el 30 de diciembre. ¿Declive? No lo parece. La sensación a estas alturas de su carrera es que podrá seguir dominando mientras así lo desee y que se retirará –esperamos que sea lo más tarde posible– estando en la cúspide del baloncesto. Si Davis opta por seguir en Lakers, algo que deberá decidir en la agencia libre si renuncia a su opción de jugador, podemos verles ganar algún campeonato más.

(Fotografía de Brandon Bell/Getty Images)


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