La NBA abre una investigación sobre ‘tampering’ en la agencia libre 2019

Después de haber escuchado no pocos testimonios (y, seguro, quejas) por parte de no pocos propietarios de franquicias y agentes de jugadores, la NBA ha decidido abrir una investigación sobre la agencia libre 2019, como se ha podido hacer eco ESPN a través de sus periodistas Zach Lowe y Brian Windhorst.

Al parecer, según fuentes de ESPN, el móvil de la investigación tiene como objetivo esclarecer cómo ha funcionado la agencia libre y el porqué de que se anunciasen tantos compromisos de jugadores importantes el 29 y 30 de junio, siendo que la segunda fecha era, bajo el amparo del reglamento de la liga, la primera en la que jugadores y equipos podían sentarse a hablar de términos y nuevos contratos.

No salen las cuentas de ninguna manera, ya que antes siquiera de que el reglamento permitiera hablar a unas partes y otras, ya se estaban filtrando acuerdos vinculantes para la próxima temporada (, Klay Thompson, …).

No existe ningún tipo de calendario mediante el cual la liga vaya a proceder en la investigación pero sí que habrá reuniones con partes protagonistas durante las próximas semanas para intentar esclarecer si ocurrió alguna actividad no permitida por la NBA.

El dichoso ‘tampering’

Esto último casi suena irónico (o necio) dada la cascada de anuncios que se sucedieron tanto el sábado 29 como el domingo 30 de junio, teóricamente horas antes de que jugadores y equipos tuvieran permitido sentarse a negociar nuevos contratos. Es evidente que en la agencia libre 2019, y casi siempre, se han burlado algunas reglas y por el hecho de que haya sido tan evidente la competición ha abierto una investigación.

En este caso, el tampering ha campado a sus anchas por toda la geografía de la NBA; de lo contrario no se habrían precipitado tantos fichajes en tan pocas horas, todos buscando el mayor número de millones y de no perder ni un pedazo del pastel que estaba por repartirse. Un claro ejemplo de la rapidez de movimientos podría ser el español Ricky Rubio, quien parecía que iba a firmar por Indiana pero, cuando se cayó esta posibilidad, llegó a un acuerdo rápidamente con Phoenix para que sus términos salariales no se vieran demasiado afectados. No hubo acuerdo filtrado antes de tiempo en su caso, pero sí es un claro ejemplo de la celeridad con la que se gestaron los grandes fichajes el pasado mes de julio. Ya se sabe que gran parte del pastel se reparte en las primeras horas (si acaso días) de mercado y ningún jugador quiere quedarse sin su porción preferencial. Esa predisposición a saltar por encima de las normas anti-tampering de los jugadores es música para los oídos de las franquicias; ellas, de una manera u otra, llegan hasta sus deseados para trasladarles la propuesta en cuestión.

Todo parece indicar que gran parte de los tratos importantes del mercado 2019 (excepto Kawhi) se hubieron gestado antes de la inauguración del período libre, así que por eso la NBA se ha remangado a investigar; la cuestión es hasta dónde se pena el tampering, una práctica con la que a buen seguro comulgan casi todas (o todas) las franquicias de la NBA. En algunos casos hasta ha habido acusaciones, con Boston señalando a Philadelphia como feligrés de causas ilegales con Al Horford, que salió de los Celtics para unirse a los 76ers. La acusación es curiosa, puesto que en Massachusetts se había filtrado un acuerdo con Kemba Walker el sábado 29 de junio (el período para reuniones se abría el día 30).

¿Posibles castigos?

La necesidad de investigar por esta vía surgió en una reunión de propietarios hace unas semanas en Las Vegas. Según las fuentes de ESPN, los mandamás de los equipos compartieron su preocupación sobre lo que hubo ocurrido con tantos acuerdos en poquísimo tiempo y que para ello se tendrían que haber roto algunas normas.

En caso de probarse las violaciones, la NBA tiene potestad para castigar económicamente a las franquicias, de retirar rondas futuras del Draft y hasta de anular contratos firmados en la agencia libre. Esto, a buen seguro, no ocurrirá aunque se demuestre lo evidente, sin embargo este capítulo sí podría suponer un precedente para endurecer las reglas de cara a años futuros. Porque tampering ha habido, hay y habrá por muchas presas que quieran construirse. La cuestión es hasta qué punto se castiga en una agencia libre, no en período durante una temporada.

(Fotografía de portada: Sarah Stier/Getty Images)


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