Los Blazers pagan un terrible inicio ante Dallas

Algo sigue fallando en Portland. El joven equipo de Terry Stotts, confortablemente metido en Playoffs en la temporada pasada, sufrió una dolorosa derrota en casa ante los , hasta este miércoles el peor equipo en solitario del Oeste. Tras una desastrosa primera mitad, los Blazers se quedaron sin premio cuando la urgencia les acercó a remontar tras el descanso, cayendo al final por un descorazonador 95-96.

Dando alas a su rival

Esta derrota supone la séptima de Portland en los últimos ocho partidos, con la defensa como un serio problema. En sus primeros 24 minutos ante Dallas, fue especial doloroso. Deron Williams rejuveneció varios años ante (17 de sus 23 puntos antes del descanso), mientras que Harrison Barnes (28 puntos) confirmaba su condición de anotador sano más fiable de Dallas.

Con Damian Lillard y C.J. McCollum (3/16 combinado en tiros de campo antes del descanso) totalmente desconocidos, Portland se encontraba sin respuesta alguna, cayendo por un rotundo 38-62 al final de la primera mitad. Si la preocupación no había aparecido a estas alturas entre la afición de los Blazers, era el perfecto momento para hacerlo.

Resurrección incompleta

En el tercer cuarto, eso sí, los excitantes Blazers del año pasado hicieron acto de presencia. Damian Lillard (con 20 de sus 29 puntos) se bastó para superar en anotación a los Mavericks al completo y dejar el partido todavía sin decidir. Dallas, que perdió de nuevo a J.J. Barea (2 puntos en 9 minutos) por sus problemas del tendón de Aquiles, perdía pie tras el descanso.

La tendencia se mantenía en el último cuarto. Un triple de Al-Farouq Aminu a 2:10 minutos del final ponía a los Blazers a solo un punto y hacía soñar con completar una remontada de vértigo. Pero un viejo conocido aparecía en el equipo tejano. respondía con un robo y canasta al contraataque para cortar la sequía de los Mavs, y su presencia sería más decisiva en la última posesión.

Viejos conocidos

El escolta, que explotó como jugador NBA en sus cinco años en Portland, se encargó de la defensa de Damian Lillard. Los Blazers, uno abajo, tenían la última posesión para ganar y a un jugador con un magnífico historial en estos lances. Pero Matthews, su ex-compañero, le secó a la perfección, obligándole a un triple forzado que nunca entró para alegría de los Mavericks.

El equipo tejano, con este triunfo, comparte ahora con los Suns el poco brillante honor de ser colista del Oeste con un balance de 8-21. Pero, más importante, reducen la diferencia respecto a los propios Blazers, el octavo del Oeste. Con su cuarta derrota consecutiva, Portland (13-18) empieza a ver cada vez más amenazado su puesto de honor.


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