Los Jazz caen en Denver pese a la gran noche de Jordan Clarkson

La madrugada del jueves permitió a los Denver volver a tomar el segundo puesto de la Conferencia Oeste. Los de Colorado aprovecharon el tropiezo de los Clippers y se impusieron a los por 106-100 en el duelo directo de la noche, colocándose con un balance de 33-15 que les hace dejar atrás al cuadro de Snyder y empatar con los angelinos. Con todo, la lucha por ser el primer perseguidor de los Lakers está tremendamente igualada, y parece que así lo será hasta final de curso si es que los de Vogel no bajan el ritmo.

El triunfo de Denver estuvo cimentado en el demoledor parcial de 27-1 que encadenaron entre el final del tercer cuarto y el inicio del último, momento en que se hicieron con una holgada ventaja (88-71) que verían reducida pero que no perderían. Los locales firmaron este gran tramo con muchos hombres de rotación sobre la pista, y fue el acierto exterior de los mismos el que, junto al colapso ofensivo de los Jazz, les permitió hacerse con el control del duelo, lo que convirtió a hombres como , Malik Beasley o en piezas determinantes para la victoria.

No obstante, esto no impidió que terminase el duelo como el mejor de los locales, pues logró irse hasta los 28 puntos, 10 asistencias, 4 rebotes y 3 robos en lo que fue otro partido de lo más completo por su parte. Si bien no estuvo presente en los minutos en que sus compañeros rompieron el partido, el pívot fue decisivo en el último cuarto, en el que sumó 13 tantos que hicieron estériles los esfuerzos de Utah por reengancharse al choque. Ante las numerosas bajas, el serbio estuvo bien acompañado por los 18 puntos de , mientras que Jerami Grant terminó con 15 en su casillero.

Celebraciones dispares

La jornada empezó con una gran alegría para los Jazz, que solo unas horas antes del choque vieron cómo y eran seleccionados por primera vez en su carrera para disputar el All-Star Game. No obstante, solo el francés pudo festejar de forma digna su logro, pues el escolta disputó el peor encuentro de su carrera a nivel de tiro y terminó con un paupérrimo 1/12 en sus lanzamientos, lo que le hizo quedarse en solo 4 puntos. El pívot, por contra, fue la bestia de la pintura que acostumbra a ser, y se fue hasta los 21 tantos, 11 rebotes y 3 tapones.

No obstante, el hombre del partido no fue precisamente uno de los dos convocados para el partido de las estrellas. , acostumbrado ya a firmar buenos números partiendo desde el banquillo, jugó su mejor partido de la temporada al anotar 37 puntos (segunda mejor cifra de su carrera), 24 de los cuales llegaron en el último cuarto. Esta anotación compulsiva del escolta en los minutos finales permitió a los suyos reengancharse a un duelo que tenían muy cuesta arriba, aunque el ex de los Cavaliers no estuvo lo suficientemente acompañado como para culminar la remontada, lo que hizo a los de Salt Lake City sufrir su tercera derrota consecutiva y verse de nuevo en la cuarta plaza de su conferencia.

(Fotografía de portada: Matthew Stockman/Getty Images)


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