Hace tiempo que se daba casi por hecho, pero no por ello tiene menos mérito. Los Detroit Pistons han pasado en solo dos años de ser el peor equipo de la NBA a ser el mejor de la Conferencia Este, condición que han subrayado al derrotar a Philadelphia 76ers por 93-116 y colocarse con un balance de 57-21.
Pese a ser uno de los equipos históricos de la NBA, teniendo en su haber hasta tres anillos, hacía ya 19 años que los de Michigan no dominaban su conferencia, exactamente desde el curso 2006-07.
Los entrenados por J.B. Bickerstaff saben ya que jugarán con factor cancha a favor todas las eliminatorias de la postemporada al menos hasta las Finales, ya que llegados a ese punto podrían verse con Oklahoma City Thunder o San Antonio Spurs, con mejor balance que ellos.
Lejos de hundirse ante las adversidades, los Pistons se han mantenido firmes durante toda la regular season, incluso tras conocer la dolencia de Cade Cunningham, su gran estrella. El base sufrió un colapso pulmonar mediado el mes de marzo y está en el aire el momento de su vuelta.
Volviendo al partido, fue fantástico ver el despliegue colectivo de Detroit, el cual maniató por completo a Philadelphia hasta dejarle en tan solo 93 puntos. Y no era un rival cualquiera, ya que los de Pensilvania pelean por ser equipo de playoffs de manera directa.
La suma del colectivo en los Pistons
Sin contar con Cunningham, Detroit disfrutó de hasta siete jugadores en dobles dígitos de anotación, sobresaliendo los 19 de Tobias Harris y el doble-doble de 16 puntos y 14 asistencias de Daniss Jenkins, quien está supliendo a Cade en el quinteto titular.
Por parte de los Sixers, ahora superados por Toronto Raptors en la lucha por la sexta plaza del Este,Tyrese Maxey anotó 23 puntos, Paul George 20 y VJ Edgecombe 19. Joel Embiid tuvo descanso.
(Fotografía de Eric Hartline-Imagn Images)





