¡Chu chuúúú! (Pen) último tren de Markelle Fultz a la NBA.
El número 1 del Draft de 2017 (de lo peor que le pudo… aunque no a niveles de Anthony Bennett) tendrá una nueva oportunidad en la NBA después de casi un año sin pasar por ella.
El base –informa Shams Charania para ESPN— ha firmado un contrato de 10 días con los Toronto Raptors tras pasar la prueba de la G League con los Raptors 905m donde buscaba reengancharse al girar de la noria después de varios meses sin hueco.
Fultz salió de Orlando el pasado verano tras no recibir oferta de renovación. Pese a haber tenido tramos útiles, chispas de brillantez y momentos de esperanza para verlo convertido en un sólido playmaker titular (e incluso algo más) —especialmente en la 2022-23—, las dudas con su tiro exterior, las lesiones recurrentes y el crecimiento de la joven base de los Magic, terminaron dejándole sin sitio.
Desde entonces, su mercado ha sido prácticamente inexistente. Sin ofertas firmes en la NBA durante meses, optó por la G-League como vía de regreso. Con el filial canadiense ha dejado muestras de lo que es: un buen generador, penetrador y gran físico para defender; suficiente para volver a llamar la atención… pero lejos de números dominantes que inviten a un retorno estelar (9,8 puntos, 5,3 asistencias y 2,5 rebotes en 6 partidos y 22 minutos de promedio).
¿Debut esta misma noche?
La oportunidad llega ahora en un contexto muy concreto. Con Immanuel Quickley fuera (fascitis plantar) y la lucha por la sexta plaza en pleno apogeo, Toronto necesita garantizar su fondo de armario y alternativas inmediatas en el backcourt. Así pues, Fultz estará disponible esta misma noche en Utah y no se descarta su debut si la rotación (y la situación) lo requiere.
Para Fultz, puede ser mucho más que un contrato de 10 días. A sus 27 años es casi una prueba del Juego del Calamar. Pasarla o quedarse fuera… para siempre.
Por perfil y edad —capaz de generar ventajas y competir atrás— encaja en estos Raptors; pero su inexistente tiro de larga distancia (curiosamente sí tiene mid-range), es un muro altísimo que veremos si esta vez logra superar.
Si responde, mínimo, con la intensidad esperada, los Raptors podrían extender su estancia. Si no, seguirá siendo uno de esos casos peculiares con rastro propio en la liga: un número 1 del Draft que aún busca su sitio en la NBA.
(Fotografía de portada de Brad Penner-Imagn Images)





