A Miami Heat le va enero

Nueva victoria de los , que firman la séptima seguida, la sexta en este mes de enero. Anoche, en casa ante los Bucks, triunfo de prestigio de los de Florida (97-79), que al igual que Milwaukee vuelven a jugar este lunes, dentro del Martin Luther King Day.

Hace un año los Heat protagonizaron una de las rachas del curso. El 17 de enero de 2017 empezó una secuencia de trece triunfos seguidos, prolongada hasta febrero y que hizo soñar a Miami con unos playoffs que finalmente no amarraron (41-41).

Y es que 365 días atrás los de comenzaron esa racha con 11-30 de balance, muy diferente a la situación en la que se encuentran ahora, cuartos del Este con 25-17, ya a una única victoria de dar caza a los de LeBron James.

Ayer, con afinado en el último cuarto (11 puntos seguidos, para 25 en total), los Heat salieron adelante frente a unos Bucks que no supieron aprovechar las pérdidas de balón de su rival y que de las 15 ocasiones concedidas por Miami en esta faceta solo pudieron convertir 2 puntos.

Sin obsesiones por la racha

El vestuario de los Heat, empezando por su entrenador, quiso quitar importancia al hecho de haber ganado los últimos siete partidos. “No significa nada”, apuntó Spoelstra, en declaraciones recogidas por el periodista Anthony Chiang, quien también reflejó los pareceres de Dragic y de Hassan Whiteside. El esloveno, en la línea de su preparador. “No significa nada porque nos quedan 40 partidos por delante”. Whiteside, quien acabó con 15 puntos y 10 rebotes, no quiso ni nombrarla. “¿De qué racha hablamos?”

Volvió Winslow

Más noticias buenas para los Heat, quienes recuperaron a . Tras 14 partidos alejado de las pistas por problemas en la rodilla, Winslow regresó a las pistas para firmar 3 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias en 13 minutos. Winslow ha jugado apenas 37 de los últimos 115 duelos de los Heat.

El calendario se endurece

Nueve de los próximos once partidos de Miami serán fuera de casa, empezando por hoy lunes ante los Bulls. Los siguientes cinco duelos son a domicilio, con la visita a Houston como el compromiso más duro de un calendario que tras estos viajes se suaviza para Miami, con dieciocho de los últimos veintinueve partidos delante de su público, que fiel como siempre, permitió que se volvieran a vender todas las entradas ante los Bucks. Así ha sido en los últimos 300 partidos.