Mike Woodson ‘se vende’ a los Knicks: “No hay nada como ganar en Nueva York”


Mike Woodson es uno de los diez candidatos que entrevistarán los Knicks para el puesto de head coach durante las próximas semanas. La diversidad de los entrevistados pone de manifiesto que en La Gran Manzana quieren estudiar todas las alternativas posibles antes de tomar una decisión.

Algunos de los técnicos presentan una gran experiencia en playoffs, como es el caso de Tom Thibodeau. Otros ofrecen un mayor resultado en el desarrollo de los jóvenes (Kenny Atkinson) y algunos esperan recibir una nueva oportunidad al frente de un banquillo (Jason Kidd). El resto de la lista la completan casi exclusivamente una pequeña nómina de técnicos asistentes ansiosos por demostrar su valía (Ime Udoka, Will Hardy y Jamahl Mosely). Pero Woodson destaca por encima de los demás por un particular dato: es el único de ellos que ha conseguido firmar una temporada positiva con los Knicks.

El entrenador acumuló un récord de 109-79 durante su etapa previa en la franquicia neoyorquina. Los Knicks finalizaron la temporada 2012-13 con un total de 54 victorias, una cantidad a la que no se han vuelto a asomar y que no lograban desde 1997. El dato es todavía más contundente si tenemos en cuenta que ha sido el único entrenador capaz de superar una ronda de playoffs con los Knicks en los últimos veinte años.

“He jugado y entrenado para varios equipos y no hay nada como ganar en Nueva York”, explicó Woodson en una entrevista para SNY.TV. “Simplemente no hay nada similar, especialmente en referencia a los aficionados. Lo sabía cuando me hice cargo del equipo. Firmamos un 18-6 para terminar la temporada regular, nos clasificamos para los playoffs y establecimos la base para el siguiente año. Funcionó bastante bien.”

No obstante, la particular historia de Woodson con la ciudad de Nueva York se remonta a mucho más atrás. Después de completar su periplo universitario con los Hoosiers de la Universidad de Indiana, fue elegido en la duodécima posición del draft de 1980 por los Knicks, con los que solo jugaría una temporada. En 2011 regresaría al equipo como asistente de Mike D’Antoni, a quien sustituiría en el cargo apenas un año más tarde. Ahora, el técnico no ha escondido su ilusión por volver a entrenar a los Knicks.

“Estoy feliz de tener otra oportunidad para este trabajo. No podría estar más feliz. Cuando dejé el equipo pensé que un día, con suerte, tendría la oportunidad de volver. Y ha llegado. Entrenar aquí fue como un sueño hecho realidad. [Entrenar en Nueva York] significa todo para mí.”

“Hice mi trabajo cuando estuve aquí. Ganamos partidos. Los aficionados estaban comprometidos. Salí del Garden muchas noches pensando que estaban orgullosos y entusiasmados con lo que estábamos haciendo. ¿Soy capaz de regresar a Nueva York y ayudarlos a construir un equipo ganador nuevamente? Absolutamente.”

Más de un lustro después de aquella experiencia y con un baloncesto que ha evolucionado frenéticamente desde entonces, Woodson no cree haberse quedado obsoleto y comparó varios detalles de ‘sus’ Knicks con la tendencia actual de la NBA.

“Formamos un equipo basado en un estilo de juego similar al de hoy en día. No fue una casualidad que lideráramos la liga en triples intentados y anotados, y quinto en porcentaje de acierto. Ahora miras la liga y si no lanzas de tres no tienes una oportunidad. Así que estábamos justo donde teníamos que estar.”

“Defensivamente habíamos formado un equipo que podía cambiar [al defender el pick&roll]. “Tyson Chandler fue la columna vertebral de todo lo que hicimos. Fue tremendo. Ganó el premio al Jugador Defensivo del Año. Ahora, el 90% de los equipos cambian constantemente. Así que todavía creo que puedo entrenar de la forma en la que los jugadores juegan hoy.”

Woodson también aprovechó la entrevista para comentar la situación actual del equipo y dar su opinión sobre promesas como R.J. Barrett y Mitchell Robinson.

“Los Knicks están en una excelente posición. Tienen espacio salarial para negociar en la agencia libre y piezas para hacer intercambios. También tienen jugadores jóvenes que pueden seguir desarrollando y selecciones del draft. Es una gran combinación. [Barrett y Robinson] tienen un gran futuro en la liga. Pero tienen que desarrollarse. ¿Puedo ayudar a ello? Absolutamente. Lo he hecho anteriormente.”

Tras esta directa declaración de intenciones solo queda esperar a que alguien recoja el hilo al otro lado. De momento, los Knicks esperan cerrar la contratación de un entrenador antes de finales de julio. Según las primeras informaciones, Thibodeau y Atkinson son los dos candidatos con más papeletas para llevarse el premio final.

(Fotografía de portada de Elsa/Getty Images)


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