Minnesota canta victoria tras siete derrotas consecutivas


Por fin. Tras ver como el golpes se acumulaban hasta alcanzar la cifra de siete partidos consecutivos perdiendo, Minnesota Timberwolves ha cortado la sangría al vencer a San Antonio Spurs por 96-88.

No fue una noche brillante de baloncesto, pero para los Wolves era lo de menos. D’Angelo Russell se fue hasta los 27 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias para liderar a un equipo al que en este ocasión no frenó la ausencia de Karl-Anthony Towns, quien descansó como estaba previsto tras regresar recientemente de su lesión en la muñeca izquierda. Ganaron los de Minneapolis en un encuentro que para su entrenador, Ryan Saunders, reflejó sobre la pista la necesidad que sentían sus pupilos.

“Pienso que teníamos sobre la pista a varios chicos que simplemente estaban cansados de perder y sabían que el triunfo se iba a construir en el aspecto defensivo del juego”, recalca el head coach de unos Timberwolves que encajaron menos de 100 puntos por primera vez en toda la temporada; exactamente no lo conseguían desde el 2 de enero de 2020.

Ganaron los de Minneapolis, pero no sin sufrimiento. Mediado el tercer cuarto San Antonio llegó a ponerse nueve puntos arriba (68-77). En ese momento los Wolves pudieron dudar, sobre todo teniendo en cuenta el peso que debe suponer el saber que no cantabas victorias desde el lejano 26 de diciembre. No ocurrió así. Con Russell al mando y la inestimable colaboración de Malik Beasley (24 puntos), supieron reponerse e ir dándole la vuelta al marcador hasta acabar con su nefasta racha.

Además del triunfo, la otra buena noticia para Minnesota fue recuperar para la causa al escolta Josh Okogie, quien regresó a la acción tras perderse los tres últimos partidos por una lesión en el tendón de la corva. Jugando aún con restricción de minutos, aportó 6 puntos y 4 rebotes en 20 minutos de juego.

Sin DeRozan

La gran diferencia para San Antonio respecto al partido que disputaron solo 24 horas antes fue la ausencia de DeMar DeRozan. El escolta, quien se fue hasta los 38 puntos en el anterior encuentro, no estuvo sobre el parqué por motivos personales y los de Texas lo notaron. Los 25 puntos de Lonnie Walker IV o los 20 que firmó LaMarcus Aldridge terminaron por ser insuficientes para unos Spurs que aún deben jugar otro partido a domicilio (frente a Oklahoma City Thunder) antes de regresar a casa.

“Está siendo una buena carrera en la carretera, pero esta noche simplemente nos quedamos sin gasolina. Chocamos contra una pared y no fuimos capaces de superarla”, comenta Gregg Popovich sobre una gira que por ahora han resuelto con tres victorias y una sola derrota.

(Fotografía de Harrison Barden/Getty Images)


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