Monta Ellis, un excelso anotador que formó parte del inolvidable ‘We Believe’

El ex escolta de Golden State o Milwaukee realiza un pequeño repaso de su carrera NBA para la revista SLAM

A lo largo de una carrera deportiva bastante destacada, ha tenido ocasión de batir récords anotadores; ha protagonizado algún que otro duelo legendario y ha sido un anotador imparable durante sus 12 años en activo. De todo ello ha hablado recientemente para el medio SLAM.

Ellis estuvo en los memorables del ‘We Believe‘ y llegó a disputar los playoffs para cada franquicia que jugó (Golden State, Milwaukee, Indiana y Dallas). Se retiró prematuramente al término de la temporada 2016-17 y atesoró hasta entonces unos promedios de 17,8 puntos, 3,5 rebotes, 4,6 asistencias y 1,7 robos en 833 partidos oficiales (713 como titular).

Pregunta. Describa su momento más memorable sobre una pista de baloncesto.

Respuesta. “Eso es difícil porque tengo unos cuantos. Sé que por mi parte lo más importante fue romper el récord anotador cuando estaba en el instituto para convertirme en el número 1 de las JPS (Escuelas Públicas de Jackson), y luego me convertí en el segundo de la historia del Estado de Mississippi. Pero tengo que decirte que también mi primer game winner de la NBA contra los New Jersey Nets. El partido estaba apretado. Olvidé quien lanzó desde la esquina, creo que fue Vince Carter. Y terminamos atrapando aquel rebote. Baron (Davis) lo consiguió y pensamos que Don Nelson pediría un tiempo muerto, pero no lo hizo. Así que Baron condujo aquella posesión, y yo me situé en la esquina, y teníamos como un tres contra dos. Pero él estaba sobre el lado izquierdo, y Jason Kidd tuvo que decidir entre defenderle a él o a mí. Decidió defender a Davis, y Baron terminó por pasarme el balón y yo convertí aquella canasta. Aquel año fue el que gané el galardón al Jugador Más Mejorado. Si tuviera que decir uno, diría que aquel momento”.

P. ¿Es una experiencia un poco surrelista? Mientras crecía como jugador, seguro que soñaba con vivir momentos así. Pero, ¿estuvo a la altura de las expectativas?

R. “Si, desde luego que sí. Lo había vivido en un montón de ocasiones durante el instituto, pero es muy diferente cuando lo haces frente a 18.000 o 20.000 personas. Y fue en la Bay Arena. Cuando digo que aquellos fueron los mejores seguidores que jamás he tenido, de verdad que lo digo. Para mí conseguir aquel lanzamiento frente a todo ese público fue una locura. A partir de entonces me acogieron. Ese fue mi mejor momento allí mismo”.

P. ¿Cuál es la mejor historia que recuerda de aquellos Warriors del ‘We Believe‘?

R. “De lo que la gente no habla es que aquel año (2007) Don Nelson nos echó por tierra en el periódico. Dijo que no íbamos a estar en los playoffs, y que bien podríamos empezar a preparar el siguiente año y ver qué podíamos obtener en aquel Draft y tal. Teníamos muchos compañeros veteranos en aquel equipo, y yo siendo un chico joven y hambriento nos tomamos muy en serio aquellas palabras. Desde entonces todos nos unimos como equipo. Creo que terminamos ganando 18 de los últimos 22 partidos para llegar a los playoffs como octavos del Oeste. Esa racha que conseguimos fue una verdadera locura”.

“Sinceramente no nos gustó lo que dijo Nelson. Así que todos nos unimos y salimos a jugar. Fuera de la cancha podías ver a 12 o 13 muchachos siempre juntos. Íbamos a cenar todos bastante. Lo que hicimos, siempre lo hicimos juntos. Y lo llevamos a una pista de baloncesto sin importar si las cosas se ponían difíciles o algo así. Tuvimos momentos acalorados. Situaciones acaloradas. Pero nadie se lo tomó como algo personal. Todos decían que solo tratábamos de mejorar. Vimos eso constantemente. Cómo todos mejorábamos como equipo. Así que nos quedamos únicamente con eso”.

Aquella plantilla de 2006-07 estuvo formada por Baron Davis, Al Harrington, Stephen Jackson, Mike Dunleavy, Sarunas Jasikevicius, Andris Biedrins, Kelenna Azubuike o el mencionado Ellis.

P. ¿Puede hablarnos un poco sobre la serie de la primera ronda contra Dallas, cuando lograron aquella sorpresa?

R. “La cosa es que en aquella serie Mark Cuban y Don Nelson tenían algo personal. Nelson lo bordó en aquella eliminatoria. Nos dijo exactamente lo que iba a suceder. Cada movimiento de Nowitzki. Nos contó todo lo que Jason Terry haría. Todo. Y lo supimos cuando llegamos al primer partido y cambiaron su quinteto titular para enfrentarse a nosotros. Entonces supimos que los teníamos”.

P. ¿Cuál es el mejor ritual que ha visto antes de un partido NBA?

R. “Los muchachos de ahora hacen verdaderas locuras. Pero cuando yo llegué la única persona que tenía un ritual muy loco era Ray Allen. Solía correr unos cuantos kilómetros antes y salía a la pista a ejercitarse como 3 o 4 horas antes del partido. Kobe también solía hacerlo. Pero a parte de eso nunca en mi equipo tuve compañeros que hicieran algo loco”.

P. Stephen Curry ha comentado alguna vez la llamada tan alentadora que tuvo de su parte cuando estaba teniendo problemas en su segundo año en la liga. ¿Qué recuerda de aquello?

R. “Sé exactamente de lo que estás hablando. Yo acababa de ser traspasado a Milwaukee. Y los seguidores estaban molestos con aquello. Luego tuvieron aquella noche de Chris Mullin cuando abuchearon a los propietarios en la ceremonia de la retirada de su camiseta. Creo que todo aquello le atrapó porque hablaban constantemente de mí. Mucha gente no habría podido con aquello. Lo entiendo. Era joven y podía afectarle. Así que le llamé y le dije: ‘No te preocupes por todo eso. Solo sigue trabajando duro. Estás en un gran equipo. Habrá críticos. Siempre habrá personas que van a decir lo que van a querer decir. Una vez que cambies todo aquello, te aseguro que se subirán a tu carro. Solo sigue trabajando duro y juega al baloncesto como tú sabes y no lo pienses demasiado. Simplemente juega’. Como jugador que he sido a veces entras en ese modo. Lo entendí”.

Curry promedió se ha alzado con tres anillos de campeón NBA y en dos ocasiones consecutivas con el MVP de la temporada regular (2015 y 2016)

P. ¿Quién diría que es el jugador más duro al que se ha enfrentado en un uno contra uno, ya sea en un entrenamiento o un partido?

R. “En los entrenamientos solía tener unos muy buenos 1 vs 1 ante Baron Davis y todos esos tipos. Pero en los partidos era Kobe Bryant. Oh, Dios mío. Anotó lanzamientos muy difíciles y muy locos. Entraba en modo killer. Si alguna vez se relajaba, no podías sentirte cómodo con aquello. Es como si estuviera esperando su turno. Si decías algo loco, si tenías algún tipo de emoción entonces aparecía. Era increíble defenderle”.

P. ¿Ese era el tipo de regla? ¿No hables con Kobe en la pista porque se pondrá en marcha?

R. “Quiero decir, si lo querías… Ya podías tener a un buen defensor ahí atrás”.

P. ¿Recuerda alguna vez en particular un partido contra él?

R. “Oh, hombre, claro. En 2011. Él y yo estábamos teniendo un partido de ida y vuelta. Tenía como 30 y algo puntos. Y él tenía como 40 o estaba cerca. Terminaron ganando porque consiguió la canasta final. Y de verdad que me noqueó. Tuvimos dos o tres jugadas seguidas, tal vez cuatro, donde yo anotaba y él anotaba también. Así todo el rato subiendo y bajando. Estuvimos yendo y viniendo durante 4 o 5 minutos de partido”.

(Fotografía de portada: Andy Lyons/Getty Images)


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