Monta Ellis: reinventado y renacido

No ha sido lo que se esperaba. Ni mucho menos. Yo hacía chispas con las manos al pensar en el dúo que podían formar y con la llegada de este segundo a los ; pero hasta ahora, el escolta, que venía de hacerlo francamente bien en Dallas, ha sido decepcionante. Puede que estemos a punto de llegar al vértice de la cordillera.

Pocos jugadores, llegados los 30, dan un paso hacia adelante en su juego. Pueden ser más sabios, más experimentados, incluso más pillos, pero el apogeo físico ya ha quedado atrás. Quien sabe si Ellis viene a quebrar la baraja. La derrota en el Game 7 ante los Raptors durante la pasada primera ronda de Playoffs, le hizo saltar el chip.

Desde entonces, su concepto mental del juego ha cambiado. Su rutina de entrenamiento de postemporada ha cambiado. Incluso algunos aspectos de su vida personal, también han cambiado.

Un año más viejo, una década más sabio

, directivos, compañeros de equipo… todos parecen estar sorprendidos y tener una palabra de halago para la actitud que está exhibiendo el escolta desde que arrancó el verano.

Ellis se ha mirado al espejo tras realizar la peor de sus 11 temporadas en la NBA (13,8 puntos). Hora de reinventarse. “Me he dedicado exclusivamente a mí mismo este verano en el gimnasio. Gracias a las piezas que nos ha traído Larry Bird este verano —, , , — tenemos una gran oportunidad. Tengo que hacerlo mejor. Tengo que volver a ser lo que he sido a lo largo de mi carrera. El año pasado fue duro. Sentí que hundí al equipo, a la organización y a los fans por no hacer lo que normalmente me han visto hacer”.

“Es un nuevo principio, y quiero ser parte de esto”.

La edad, una muralla a saltar. “No puedo hacer las cosas que hacía cuando tenía 25 años. No puedo practicar el baloncesto al nivel de mis 20. Se hace mucho más difícil conforme envejeces. Ha sido un cambio inesperado que me ha costado afrontar. Pero he aprendido de ello, me he re-evaluado y he forjado de nuevo mi amor por este juego”.

Teague, George, y un Ellis que juegue nuevamente a ese nivel All-Star oficialmente nunca premiado. Si McMillan lo logra, estos Pacers pueden convertirse en el otro gran desafío del Este.