Oladipo lidera la sorpresa de la noche en Cleveland

Ambientazo en el Quicken Loans Arena de Cleveland, tiempo de playoffs, los deseosos de empezar bien su defensa del trono del Este y listo para sumar una nueva victoria en un duelo de apertura de las eliminatorias por el anillo. Siempre había ganado James el primer partido de una primera ronda y llevaba sin perder un duelo en este escenario desde 2012. Todo eso estaba en el horizonte de Cleveland, cuarto del Este pero para muchos favorito claro a llevarse la serie ante Indiana. Queda mucho, sí, pero el 1-0 que se podía pronosticar a favor de los de Ohio se ha convertido ya un 0-1. Triunfo notable de los (80-98) liderados por un monstruoso , quien se fue hasta los 32 puntos, con 6/9 en triples, para dominar el juego a su antojo y por momentos.

La sorpresa en Cleveland, desde el principio

El de Indiana comandó desde el principio las arremetidas de los suyos. Jamás fue dueño del encuentro Cleveland, que arrancó con un 0-14 de parcial para un ya preocupante 4-18. Desde ese instante, lo único que hicieron los de Tyronn Lue fue remar y remar, a contracorriente siempre, y para nada. Nunca se acercaron de manera peligrosa y para cuando LeBron quiso hacer su primera canasta de campo, ya en el segundo cuarto, la sangría en defensa era notable (19-33).Fue la salida de ese segundo asalto un pequeño halo de vida para los locales, que parecía que aunque tarde, concretamente 12 minutos, llegaban al partido. Un 7-0 en los primeros instantes del segundo cuarto rebaja las cosas de los 19 puntos de desventaja tras el primer cuarto a los 12 (21-33).

Espejismos y más espejismos

Oladipo se había estrenado con Indiana en los playoffs asestando 11 puntos en el primer parcial, camino de una velada sensacional para él, elevado al héroe del partido y convertido en el primer base de los Pacers desde 2006 que firma 30 o más puntos en un choque de playoffs. Su trabajo, y el de otro titular como Myles Turner, pusieron el cemento a una victoria construida desde todos los puntos. Cleveland se ahogaba en las pérdidas (5 en el primer cuarto y 16 en total) y solo apariciones puntuales de Larry Nance Jr. proporcionaban oxígeno.


LeBron, que había ganado los últimos 21 partidos de primera ronda de playoffs, que no perdía desde 2012 en enfrentamientos así y que se ha convertido, al menos eso es una alegría para él, en el primer jugador de siempre en llegar a las 1.500 asistencias en las eliminatorias por el campeonato y en el segundo con más tiros de campo anotados, tuvo que batallar contra la ineficacia de los Cavs en general, contra la suya propia por instantes y contra , que le buscó, le calentó e hizo su trabajo, decente o no, allá cada uno, de manera eficiente. Además, 12 puntos y 5 rebotes.

Cada empuje de Cleveland era un espejismo, bien contestado por este o por el otro, muchas veces Oladipo, quien abría pista, retrocedía unos pasos y lanzaba de tres. Uno de esos triples, en la cara de LeBron.

Así que dio la sensación de que Cleveland había mejorado en el segundo cuarto pero lo cierto es que de los 19 puntos de desventaja solo pudo limar 2 en los 12 segundos minutos. A la mitad del encuentro, los de Ohio iban 17 abajo (38-55).

Algo de esperanza en el tercer cuarto

Si en algún momento pareció que pudieran terminar de arrancar los Cavaliers fue a la vuelta de los vestuarios. Antes habían reaccionado, habían corregido el penoso 5/20 en tiros de campo del primer cuarto y habían espabilado. Pero seguían concediendo atrás e Indiana apenas notó nada. Algo diferente a lo vivido en el tercer cuarto, con algunas acciones como un triple de Kevin Love o la aparición de J.R. Smith como asideros para los Cavs. Además de LeBron, quien terminó por enmendar todo lo malo que había hecho para alcanzar un triple-doble de 24 puntos, 10 rebotes y 12 asistencias. Eso sí, uno de los más estériles de su carrera, porque no sirvió de nada.

Indiana, con acometidas aquí y allí, aniquiló cualquier acercamiento rival, que por otra parte jamás dio la sensación de ser tremendamente grave. Quizá solo al término del tercer cuarto, 65-73, los Pacers pudieron temer que algo se les iba. Pero si tuvieron miedo no les afectó. Un 15-25 en el último cuarto volvió a colocar las cosas en su sitio. Indiana no solo venció en Cleveland y se pone 0-1, sino que disfrutó de unos últimos minutos placenteros, que sirvieron además para ver a Tristan Thompson, inédito hasta ese momento, pasearse por el parqué en el tiempo de la basura.

Oladipo, quien hasta la fecha solo había celebrado cinco partidos de playoffs, con OKC en la 2016-17, hizo su mejor actuación en unas eliminatorias por el anillo. Fue la cara de la sorpresa de la noche, en lo que era de momento la segunda victoria visitante de los playoffs, después de la del sábado por parte de los Pelicans. La cruz, Cleveland y LeBron, invicto este en primera ronda desde 2012, cuando le doblegaron los Knicks, y marchándose al vestuario con algunos segundos por consumirse. El Rey sale trastabillado. Pero queda tanta serie…