Paliza de los Nuggets a Chicago: fueron perdiendo de 46 puntos

Una temporada NBA es muy larga y cada noche ocurren un montón de cosas entre las cuales se recuerdan algunas y se olvidan otras. Pues bien, los Chicago Bulls pueden olvidarse de lo ocurrido anoche en el encuentro frente a Denver Nuggets. El resultado final fue de 135-102, pero hubo algunos momentos en los que la diferencia entre ambos conjuntos fue bastante mayor.

46 puntos, más concretamente.

Dicho así suena fuerte, pero lo cierto es que había varios condicionantes que explican esta victoria tan abultada. El primero y más importante es que los Bulls no contaban con sus tres mejores anotadores: Zach LaVine (16,7 puntos por partido), Lauri Markkanen (14,9) y Kris Dunn (13,4). Desde la salida de Nikola Mirotic, estos jugadores llevan las riendas del ataque y anoche no pudieron echar un cable a los suyos.

El segundo condicionante es que los Nuggets están inmersos en la pelea por los playoffs del Oeste y no pueden permitirse ninguna derrota inesperada. Tienen que salir cada noche a por todas. En este momento, ocupan la novena plaza y están pisando los talones a los Jazz en el octavo.

Si juntamos estos dos factores que acabamos de comentar tiene bastante más sentido que el resultado fuera el que fue.

Los Nuggets lanzaron con porcentajes de 61,4 por ciento en tiros de campo y siete jugadores llegaron a alcanzar dobles dígitos en anotación. El máximo anotador fue Paul Millsap con 22 puntos.

Muy lejos del récord

De todos modos, aunque hubieran perdido finalmente por esa máxima ventaja de 46 que llegaron a acumular, ni siquiera entraría entre los diez peores resultados de la historia de la NBA. ¿Curiosidad por saber cuál es la máxima diferencia que ha habido en un partido? El récord lo tienen los Cleveland Cavaliers de la temporada 1991, que aplastaron a Miami Heat por un resultado final de 148-80.

68 puntos de diferencia.