Philadelphia 76ers, 24 derrotas para poseer ya la segunda peor racha de la historia

91 – 81

Suma y sigue, aunque en el caso de Philadelphia 76ers quizás quede mejor un ‘resta y sigue’. La franquicia de Pensilvania logró anoche acrecentar su racha de partidos seguidos perdiendo hasta los 24 tras el que le enfrentó a los Chicago Bulls, con lo que se sitúa ya como segundo equipo de la historia de la NBA con una peor marca de derrotas consecutivas, a tan solo dos de igualar el récord y a tres de superarlo.



Alcanzar las 26 derrotas seguidas obtenidas por los Cleveland Cavaliers en la campaña 2010/11, no parece que vaya a ser una tarea demasiado complicada para los Sixers, que juegan su dos próximos partidos ante dos de los mejores equipos de la Conferencia Oeste, San Antonio y Houston ; por lo que la fecha marcada en rojo por los de Philadelphia debe ser el 29 de marzo, día que juegan en casa contra Detroit .

Sims, único punto positivo

Dentro de la debacle en la que se encuentran los 76ers, hay algo que se puede salvar, la aportación de . El pívot parece ser quien se está tomando más en serio este final de temporada de su equipo, y ante los de Illinois se fue hasta los 18 puntos y 15 rebotes. Sims acumula en marzo tres doble-dobles con un promedio de 9.4 y 6.5 rebotes por partido.

Chicago Bulls por parte hizo lo que tenía que hacer, ganar. Los hombres de hace tiempo que han puesto la directa para entrar con holgura en la postemporada y para hacerlo además con ventaja de campo en la primera ronda. Ahora, con un récord de 39-31, están igualados con Toronto en la tercera plaza del Este.

Los de Illinois volvieron a contar con como su hombre más destacado. El pívot francés se fue hasta los 20 puntos y 8 rebotes, estando muy bien secundado por , quien logró 17 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias. Además, el banquillo también estuvo a un gran nivel al contar con 16 puntos tanto de como de .

Thibodeau, preocupado por el rebote

Pese al triunfo, los Bulls perdieron la lucha por el rebote por cuarta vez en los últimos seis partidos, una circunstancia que su entrenador, Tom Thibodeau, quiere revertir rápidamente. “Siempre estoy preocupado. Usted no va a estar genial en cada partido, pero esto es algo que tenemos que cambiar. Tenemos que ser grandes en nuestro rebote”.