No están los Philadelphia 76ers para bromas. Con Paul George sancionado, Joel Embiid lesionado, V.J. Edgecombe entre algodones y viendo volar la plaza de acceso directo a playoffs en la Conferencia Este, lo que les faltaba es una grave lesión de Tyrese Maxey. Por suerte, la han esquivado.
La organización de Pensilvania se temía lo peor tras ver chocar a su base All-Star con Adem Bona en la recta final del partido ante los Atlanta Hawks. Los gestos de dolor fueron inmediatos y el jugador se agarró con fuerza su mano derecha. Fueron momentos de incertidumbre que ahora quedan despejados con el parte oficial del equipo.
Según han comunicado la franquicia y el propio Nick Nurse, entrenador del equipo, Maxey no presenta ninguna fractura en su meñique derecho, dedo en el que las pruebas médicas desvelaron que todo queda en un esguince.
Tyrese Maxey, una pieza esencial
Para el equipo es un alivio. Hablamos de jugador con más puntos totales de la temporada 2025-25 con 1.767, cifra que deja claro hasta que punto es esencial su presencia sobre el parqué, más ahora que necesitan apretar los dientes de cara a intentar recuperar el lugar para llegar a la postemporada sin tener que pasar por el play-in.
«No hay fracturas. Ahora tiene que ver a los especialistas en manos para determinar cuál es el siguiente paso. Parece estar bien y de buen ánimo. Quiere volver, pero necesita ir con calma antes de dar el siguiente paso», comenta Nurse sobre su pupilo, el cual promedia 29 puntos, 4.1 rebotes y 6.7 asistencias por noche.
(Fotografía de Dale Zanine-Imagn Images)





