Phoenix golpea primero ante unos Lakers sin respuesta


Avisaban en los días previos al comienzo de la eliminatoria de que no juegan para otra cosa que no sea para ganar. Y así lo han confirmado. Los Phoenix Suns han sumado la primera victoria en su casillero después de imponerse (90-99) a Los Angeles Lakers en un partido en el que mostraron una mayor solidez en ambos lados de la cancha. Devin Booker fue el máximo anotador del duelo con 34 puntos, coronándose así en su debut en unos playoffs. Una cifra a la que añadiría siete rebotes y ocho asistencias.

El planteamiento inicial de los oro y púrpura consistió en presionar el perímetro e intentar atar en corto a Chris Paul. Sin embargo, el base se mostró muy cómodo en los primeros minutos, compartiendo las funciones organizadoras con Booker y hallando con facilidad a un Deandre Ayton imperial en la pintura (21 puntos y 16 rebotes). El center no solo fue determinante en ataque sino que en defensa cuajó un buen partido para limitar la producción de Anthony Davis (13 puntos). Una misión para la que también contó con la ayuda de Jae Crowder, todo un seguro.

Por su parte, las cosas ya no pintaban bien desde el inicio para los Lakers. Andre Drummond sumó algún que otro rebote ofensivo pero su presencia restó a su equipo, con constante despistes defensivos y una presencia que obligaba a desplazar a Davis al puesto de ‘4’, donde nunca se sintió cómodo. Además, los angelinos no lograron sumar desde el perímetro (7 de 26 en triples), lo que fue aprovechado por Monty Williams para echar el cerrojo en la pintura mediante defensas zonales, única posición donde los Lakers lograban hacer algo de daño, principalmente a través de las incursiones de Montrez Harrell (12 puntos). Junto a él, solo LeBron James (18 puntos y 11 asistencias) era capaz de anotar con asiduidad en los primeros compases.

Cuando Phoenix empezaba a abrir una pequeña brecha en el marcador, Chris Paul dio el susto de la noche tras un choque fortuito con Cameron Johnson. Los fantasmas del pasado afloraban mientras el jugador abandonaba la cancha, dolorido. El base regresaría al partido pero las molestias, a la altura del hombro izquierdo, no le permitieron tomar partida en el tiro, siendo Booker el encargado de incendiar el aro rival.

El aporte de la segunda unidad

Los minutos posteriores a la lesión del base fueron quizá los de mayor urgencia local. Los Suns perdieron a su cerebro y el equipo cayó en una retahíla de malas decisiones y pérdidas que los Lakers aprovecharon para acercarse en el marcador.

A su regreso las aguas se regresarían a su cauce, pero el trabajo de la segunda unidad fue fundamental durante estos instantes. Cameron Payne, Dario Saric y Cameron Johnson secundaron la actuación de Booker para mantener a raya a su rival. Mientras, el banquillo californiano se mostró inoperativo más allá de Harrell. Wesley Matthews, Talen Horton-Tucker y Kyle Kuzma se combinaron para cuatro puntos y los diez tantos de Alex Caruso llegarían en los últimos doce minutos. Para entonces ya era demasiado tarde.

La defensa de los Suns trabajó de manera incansable para cortar las líneas de pase, llegar a los tiradores y evitar que Anthony Davis y LeBron James recibieran en zonas cómodas. Y cualquier intentó de reacción era subsanado por Devin Booker mientras Ayton profundizaba su dominio bajo los tableros.

Así, las diferencias llegaron a alcanzar los 16 puntos al principio del último cuarto. Un encontronazo entre Cameron Payne y Alex Caruso tras un feo gesto de Chris Paul sobre LeBron James terminó con el primero de todos expulsado. Tras este batiburrillo, los Lakers intentaron aferrarse al partido con un triple de Schröder y un ‘2+1’ de Davis, pero nunca dieron una sensación real de poder hacerse con la victoria. Más bien, todo lo contrario: malas sensaciones, muy pocas ideas en ataque y, por momentos, excesiva permisividad en defensa.

Ajustes para el Game 2

Con los Suns entonando el canto de la victoria, el tiempo de reflexión recaerá sobre los Lakers y la pizarra de Frank Vogel. El dúo estelar angelino no ha llegado a los playoffs en un estado de forma óptimo y este precisará de la ayuda del resto de compañeros.

El técnico deberá de conciliar varios aspectos: la confección de un juego interior hoy inoperativo con Drummond en el que Davis rinde mejor de ‘5’, replantear la dirección del juego y cómo fomentar una mayor circulación de balón, y atajar la sangría causada por Deandre Ayton. A mayores, recuperar el acierto: en triples (26,9%) y en el tiro libre (60,7%).

En Phoenix, por su parte, sonríen, aunque la evolución de la lesión de Chris Paul preocupará al cuerpo técnico durante los próximos enfrentamientos de la eliminatoria.

(Fotografía de portada de Christian Petersen/Getty Images)


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