Playoffs NBA 2016: Heat vs Hornets

Tras finalizar la temporada regular, es tiempo de Playoffs. Toca analizar las eliminatorias de primera ronda para ver cómo llega cada equipo al enfrentamiento y quién creemos que puede ser el favorito a priori.

(2) Miami  (3) – (6) Charlotte

  • Heat (48–34)
  • Hornets (48–34)
  • Enfrentamientos directos: 2–2 en temporada regular.

No hay visos por ahora de que Chris Bosh vaya a volver en Playoffs. Al menos, con seguridad, no estará en esta primera eliminatoria. Con eso sabido, comenzamos.

Bonita —y casi impredecible diría— serie se nos viene. Las semejanzas entre Miami y Charlotte van más allá de un balance idéntico en temporada regular. Dos equipos que han tenido más de un altibajo a lo largo de estos casi seis meses, pero que han terminado con bastante fuerza y trigo en sus alforjas. Aunque si los Heat eran una amenaza esperada y deseada, de los Hornets podríamos decir que son los Trail Blazers del Este; es decir, la agradable sorpresa.

Miami, hay fondo de armario

Hagamos un ligero análisis de lo que han sido los recorridos de estos dos equipos, empezando por las tropas de Erik Spoesltra. Lang Whitaker, periodista de NBA.com y que se ha encargado también de realizar la previa de este cruce, opina que nadie confiaba en ver, al terminar la regular season, tan arriba a estos Heat. Que su equipo, tras no clasificarse el año pasado para Playoffs, no aspiraba a tanto. Discrepo y con ganas. De hecho, desde octubre, ya estaban en mi lista de contenders.

Aún sin contar con su segundo mejor jugador y principal puñal en la pintura, en Florida hay un señor equipo a las órdenes de un buen gestor vestido de etiqueta. La temporada de sin Big Three (segundo año) y sin lesiones (primero), ha sido casi sobresaliente. El guard ha practicado su mejor baloncesto y nos ha vuelto a deleitar con su elegancia plástica de manera regular.

Y el líder ha estado escudado. Saludemos a los titulares. Goran Dragic, su gran fichaje del año pasado, ha necesitado casi 12 meses de adaptación, pero por fin fluye la química con sus compañeros. Mismo caso que , quien ha recordado mucho más a su versión de Chicago. , por su parte, no ha parecido un rookie y se ha saltado la fase de aclimatación. Amar’e Stoudemire termina la temporada probablemente en su mejor instante del curso; y si bien acusa la edad en defensa, no se siente incómodo como único referente en ataque, donde se desenvuelve como pez en el océano.

El quinto hueco en los inicios de partido ha sufrido cambios a lo largo de este medio año. Ahora, Spoesltra saca un small ball con su flamante fichaje invernal; . Todo un soplo de aire fresco en anotación. Llegó desatado; luego se controló. Pero se le nota ultra-motivado. Por fin con objetivos reales tras el erial competitivo que eran los Nets. Desde su llegada promedia 13,5 puntos y los Heat firman un 19-9. En Playoffs se espera una versión todavía mejor, y su eterno clutch puede ser crucial.

Empezó como pívot titular. Ahora, simplemente, se dedica a causar estragos sobrehumanos desde la segunda unidad. Miami es líder en pinchos de merluza, y es culpable de más de la mitad (3,7). Aparte de eso promedia 14,2 puntos y 11,8 rebotes. Ya es, sin secretos, una de piezas más codiciadas de la próxima agencia libre. Es uno de los mejores finalizadores de la liga, y su pick&roll con Wade y Dragic es una fuente de puntos inagotable .

El resto del banquillo no desmerece. Y es que Spoelstra cuenta tranquilamente con diez jugadores en su rotación que no descompensan la balanza ni disminuyen apenas prestaciones. La otra lesión de importancia, la de Tyler Johnson, nos ha permitido conocer a uno de los novatos con más descaro del año: . Sus mates ya son carne semanal de highlights. Gerald Green y Josh McRoberts completan una segunda unidad notable, y a cuyo abanico se han sumado a última hora Briante Weber y Dorell Wright, para añadir más pólvora si cabe a la línea exterior.

La armonía de Clifford

Si la labor de Spoelstra, por haber retornado a la élite a Miami en la era post-LeBron, merece nuestro guiño, lo logrado por se ha ganado al menos un par de reverencias. En una conferencia renacida, en la que han abdicado contra su voluntad conjuntos como Bulls, Bucks o Wizards, los Hornets han colado su currículo y vencido en la zaranda.

Si reconocemos que Miami ha perdido potencial con la baja de Bosh, qué podemos decir de los Hornets, que han batallado durante 75 partidos sin su mejor defensor —de largo—, Michael Kidd-Gilchrist. Aún así, han sabido sobreponerse y equilibrar de manera excepcional el resto de sus fuerzas. Aunque entre ellas, destaca por encima del resto un jugador: Kemba Walker.

El base, que parecía a punto de estancarse en su progresión, ha roto por fin en su quinta temporada. Tras tres años anclado en los diecisiete, por fin este curso ha pasado la barrera de los veinte puntos (20,9). No asistió al Barclays Center para el partido de las estrellas, pero sin duda su campaña ha sido de All-Star.

Sus constantes exhibiciones se han visto apoyadas por un que se ha ganado el sueldo, un que estará entre los candidatos a ‘Mejor sexto hombre del año’ y un que a sus 29 años ha renacido con una de las mejores temporadas de su carrera.

A esto hay que añadir la aportación de dos tiradores fiables como Jeremy Lamb y, sobre todo, Courtney Lee —llegado de Memphis este invierno— y el aprobado alto bajo los aros de Cody Zeller —que sigue con la horchata en vena— y un Frank Kaminsky que no ha decepcionado en su primer año, haciendo valer a menudo su tiro de tres.

Y por último, pero no menos importante, está . De hecho, si él quiere, ‘Big Al’ puede convertirse, no en importante, sino en uno de los jugadores más desequilibrantes de la eliminatoria. Tras una temporada dura en temática de lesiones, afronta abril recuperado y listo para bailar como mejor sabe y con el objetivo de burlar los eternos brazos de Whiteside.

Las claves

Dos equipos, mucha diversidad, numerosas variantes y un elemento común que ponderará en la balanza: la defensa.

Los Hornets —que no ganan un partido de Playoffs desde 2002— han concluido la temporada como el noveno mejor equipo defensivo con 101,8 puntos encajados. Justo un puesto por encima están los Heat. Ambas cuadrillas han demostrado una gran solvencia atrás durante todo el año, por lo que es de esperar que esa intensidad se dispare más aún en los próximos enfrentamientos.

Mordiendo atrás, importará más que nunca la capacidad de encontrar aro. Entramos en el país de Flash. El escolta más elegante de la NBA deberá tirar de repertorio para hacer daño a la defensa de Charlotte con sus penetraciones. Este curso ha ido 3,5 veces a la línea en sus cuatro enfrentamientos. Su innata capacidad para sacar faltas y forzar el 2+1 debería subir si quiere marcar diferencias.

En el duelo de bases cuesta imaginar a Dragic haciendo frente a los quiebros de Kemba, por lo que las ayudas de Winslow y y Deng se antoja imprescindibles. Guión parecido deberán aplicarse cuando salga Lin, pues a falta de crossover ofrece una agresividad atacando el aro ante la que Hassan y compañía deberán estar atentos.

Y a colación surge el duelo más interesante y antagónico en cuanto a las virtudes de sus contendientes. Big Al y Whiteside sacarán su mejor arsenal y hay muchas dudas sobre cual puede imperar en la serie. Un Jefferson en plena forma parece demasiado incluso para la intuición taponadora de su rival, pero el center de los Heat no para de sorprendernos. Su evolución se mide en pasos lunares.

Marvin Williams promedia 16,8 puntos contra los Heat este curso (11,7 en temporada regular), por lo que parece que en Florida no pueden despistarse en flanco alguno. Y eso que he optado por ahorrarme mencionar a Spencer Hawes, otro recurso más desde la línea de tres. Por si les faltaban.

Igualdad máxima en la que, por experiencia y un punto más de calidad, debería terminar imponiéndose el conjunto de Florida, el cual debería ir a más conforme fueran disputando partidos y avanzando rondas.

  • Pronóstico vencedor: Heat 4 – Hornets 3.

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